Sofía L. tiene 17 años, es morocha de ojos color miel, lleva bikini flúo y las uñas pintadas derojo. Tiene un sueño y jura que no va a parar hasta hacerlo realidad: quiere ser modelo. Sueña con ser la próxima Pampita, posar para las revistas y mostrar sucuerpo sobre una pasarela. “Este es un buen lugar para que alguien medescubra”, se entusiasma mientras toma sol sobre la arena caliente de Ufo Point, el balneariotop de Pinamar donde a diario se pasean caras conocidas de la tele, la música y el modelaje, comoCarla Conte y Tobías Blanco o Marley y Zeta Bosio.
La playa de este reducto fashion promete, además de sol y mar, una dosis exacta de exhibicióny vouyerismo. Eso está claro. Los que eligen este parador para pasar la tarde de verano en Pinamarno lo hacen sólo porque es cómodo, o es lindo, o tiene buen servicio. Los que eligen recostarse ypasar la tarde sobre impecables reposeras blancas; los que bailan sobre la arena y los que tomanuna cerveza helada en pose idéntica a la de una publicidad de chicos y chicas lindas; todos ellos,eligen estar allí porque es el lugar ideal para encontrar la oportunidad que están buscando. “Acá hay un mundo de promesas”, dice uno de los responsables delbalneario mientras mira desde el deck de madera hacia la playa repleta de jóveneshermosos.
“Si alguien viene y me propone ser modelo, ni lo pienso. Sobretodo si es buenaplata”, dice Noel C., de 24 años. Ella sabe -y lo dice- que “este es un lugar donde unoestá expuesto porque hay medios y gente que busca gente linda”. Es lo mismo que opinaZoe, una rubia de 20 años que acepta sin reparos sus bondades para el modelaje: “Varias veces me propusieron hacer fotos”.
Las miradas ahora apuntan hacia ella. Una morocha con bikini a rayas que baila al ritmo de de lamarcha que suena tan fuerte que tapa el sonido del mar. Se mueve como si lo hiciera arriba de unparlante de un boliche. Pero está sobre la arena de un balneario VIP y bajo el sol de Pinamar. Sellama Jazmín y tiene 21 años. “Me encanta venir acá, por la música y porque hay chicosde mi edad con mucha buena onda”, dice sin parar de moverse y sin inmutarse por tantos ojosposados sobre su cuerpo agraciado.
Los chicos también disfrutan mostrándose perfectos, con los tríceps bien marcados,anteojos negros y vaso de cerveza como equipo obligatorio. Ellos no se animan a aceptar como laschicas que están ahí para mostrarse. Pero no dudan un segundo en posar relajados ante la cámara de Perfil.com y preguntar si salieron “lindos”.
El sol está cayendo. La música electrónica suena cada vez más fuerte. Ellas bailan y se peinan.Ellos miran y quieren ser mirados. La playa de Ufo Point es la vidriera ideal para los que decidenmostrarse en Pinamar.
(*) redactora de Perfil.com






