Mientras se terminan de limpiar los restos de los árboles caídos, de apuntalar las casas y comercios destrozados y de desagotar las calles inundadas que produjo el temporal que dejó 17 muertos, las empresas de energía trabajan para normalizar el suministro eléctrico en los municipios más afectados.
En Ituzaingó, por ejemplo, el 95% de los vecinos se quedó sin luz luego de la tormenta del miércoles, con vientos de más de 120 km/h.
Si bien todavía continúan los trabajos para levantar los postes y reconectar los cables de baja tensión, ayer a última hora fuentes de Edenor confirmaron que sólo 17% de los usuarios del Oeste continuaban sin suministro.









