Sociedad•Inseguridad y abuso de poder

Denuncian fuerte aumento de gatillo fácil y abuso policial

Según una presentación de la CORREPI, de 2003 a esta parte las fuerzas policiales mataron a más de mil personas. Casos y estadísticas.

13-10-2026 | 11:17

Según la Presentación del archivo de Casos 2008 de gatillo fácil y torturas en cárceles,comisarías y movilizaciones populares realizada por la Coordinadora Contra la Represión Policial eInstitucional (CORREPI), durante los años de kirchnerismo las fuerzas policialeshan sido acusadas dematar a más de mil personas. Si se cuentan los casos registrados desde el iniciode la democracia, en el '83, el total de víctimas alcanza las 2,560.

En el marco de una discusión por más seguridad y la mirada puesta en los menores y la baja de laedad de imputabilidad, el dato no es menor. Según reza el texto de la Coordinadora, “lospibes de los barrios son explotados por la policía, que los usa como mano de obra para elchiquitaje criminal... y los fusilan cuando quieren rescatarse”. Algunos casos recientes ejemplificanla tendencia.

Luciano Nahuel Arruga desapareció el 31 de enero. Fue visto por última vez esemismo día, cuando le avisó a su madre, en la casa que habitan en el barrio 12 de Octubre de Lomasdel Mirador, que estaba con un amigo. A su desaparición se la comparó con la de Miguel Bru o la deWalter Bulacio: es que un testigo que estuvo detenido aseguró que lo vio en el destacamento deLomas del Mirador muy golpeado, aparentemente muerto. Otro testigo expresó que lo vio ese día en unpatrullero. La hermana del joven, Vanesa Arruga, denunció que Luciano era víctima constante de lapersecución policial, que lo hostigaban y maltrataban por “portación de cara”.

A la desaparición de Luciano se le suman otros aspectos que lleva a la familia a sostener lahipótesis de la tortura. La causa que sigue la desaparición, asegura el entorno del joven, noavanzó durante el primer mes y la linea policial nunca fue investigada, pese al testimonio de lostestigos. Cuando la familia hizo la denuncia, en la comisaría les habrían negado una copia, y hastaaseguran que habrían limpiado la escena del crimen. Hasta ahora, ni el Gobierno Nacional ni elProvincial se manifestó sobre lo ocurrido.

Roberto Hernán Cedale está fuera de peligro, pero luchó por su vida variosdías en la sala de terapia intensiva del Hospital Italiano luego de que un policía de la bonaerensele habría disparado con una itaka desde una distancia muy corta sin siquiera gritar la voz de alto.Según contó a Perfil.com Estela, la madre del joven de 22 años, Cedale había salido de su casade El Palomar con su auto para buscar a un amigo e ir a una fiesta de cumpleaños. En el camino,alrededor de las 21.30, un patrullero se acercó a gran velocidad. “Mi hijo se corrió para queno lo pise el coche y el desde el patrullero le tiraron un itacazo”.

Cedale cayó a una zanja. Una vecina que salió a socorrerlo se enfrentó a la policía, que tambiénle pegó a la señora. “Ella se tiro encima del chico mientras la policía le pisaban la mano,los pateaba y le decía ' deja a este chorrito que se muera'”, relató la mujer. Si bien la versión dela policía asegura que Hernán iba en una moto robada, la familia y los testigos lo desmienten.

Mientras se reponía en el hospital -las balas le rozaron una arteria principal, tenía dos vasoscomplicados, uno de los balines le toco el pene y otro le destrozo la cabeza del fémur- Cedaleestuvo custodiado por la Bonaerense y esposado a la cama. “Son los mismos compañeros de lapersona que disparó los que están custodiando a mi hijo”, dice la madre, que siente en carnepropia la persecución. “Mi hijo es la víctima y terminamos siendo victimarios”.

(*) Redactora de Perfil.com.

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