A principios de siglo, muchos fueron los polacos que desembarcaron en la Argentina a raíz de laspersecuciones sufridas en Europa, las guerra y la mala situación económica. Entre los inmigrantesque se instalaron en el país estaban algunos de los integrantes de la familia Kaczynski, parientes directos de Lech Kaczynski, el presidentepolaco que hoy perdió la vida en una tragedia aérea.
Carmen de Kaczynski, esposa de Luis Mario -nieto de un hermano del abuelo Lech- se enteró de lo sucedido a partir del llamado de Perfil.com. “Me da muchísima tristeza, me parte el alma la noticia”, manifestó. Sibien no había entre los parientes ningún tipo de contacto, era parientes de “sangre directa. Es sangre de raíz”, manifestó la mujer, quien también dijo estar"impresionada" por el parecido de Lech con su marido y su suegro, ya fallecido. "Veo su retrato y almismo tiempo veo el retrato de mi suegro".
Luis Mario, por su parte, también se sorprende del parecido, incluso con él mismo. "Tenemos el mismo lunar en la cara", relata. Además, se queda perplejo alenterarse de esta manera que es pariente (primos segundos) de quien fuera presidente de Polonia, latierra de sus abuelos y tíos.
“Cuando tenes familia en el mundo y el mismo apellido decís 'guau', mi primo hermano espresidente de ese país”, repasó Carmen, que contó que son pocos los Kaczynski en el país yque cuando los abuelos de su marido emigraron de Polonia se establecieron en Misiones para trabajarla tierra y hacerse un futuro. Luis Mario, en tanto, cuenta que esa generación de los Kaczynski yamurieron todos. Sólo queda él y sus hermanos que viven en Misiones, además de sus hijos.
La única de los Kaczynski en el país que volvió a Polonia en busca de sus raíces fue GenovevaKaczynski, tía abuela de Luis Mario y hermana de su abuelo. Y fue la única que pudo conocer aalgunos de sus familiares, además de visitar después de tantos años a uno de sus hermanos, elmayor, y el único que se quedó viviendo en Polonia. Ni más ni menos que el abuelo del reciénfallecido presidente polaco.
(*) De la redacción de Perfil.com






