El drama de los turistas argentinos varados en Perú

Duermen en plazas y vagones. Cómo se organizan. El testimonio de una médica que improvisó una sala de guardia. Galería de imágenes.

24-08-2026 | 04:39

Mientras unos 1.000 turistas permanecen varados desde el domingo en el Machu Pichu, traslas inundaciones que afectaron la zona, las tareas de evacuación comenzaron a acelerarse ayer por la llegada de varios helicópteros, luego de que las lluviascomenzaran a ceder un poco. Con ello, llegó cierto alivio para los afectados, que durante estosdías de desolación e incertidumbre, lograron organizarse para asistirse mutuamente, ante la falta de información yorganización de las autoridades peruanas.
Así lo revelaron los testimonios de varios turistas argentinos (más de 100 de ellos fueronevacuados hoy) con los que Perfil.com logró comunicarse. “Recién llegó el cónsul argentino en Cusco, y charló conlos argentinos en la plaza, nos dijo que se va a organizar para conseguir mantas a los que duermenen la municipalidad, porque a la noche hace frío, y no tienen nada. Además dijo que se esta intentando mandarun vuelo charter a Cusco, para que nos devuelvan a todos a Buenos Aires, una vez llegados allá,porque todos ya perdimos nuestros pasajes y vuelos”, cuenta Mara Guinsburg, residente deBuenos Aires, en un mail que envió ayer a sus familiares y amigos.
Mara tiene 27 años y es médica. Estaba de vacaciones con una amiga cuando las sorprendió lainundación en Aguas Calientes, el pueblo ubicado al pie de las ruinas del Machu Pichu. Desdeentonces, y ante la falta de información, la desesperación reinó entre los turistas varados en ellugar, sobre todo después de conocerse la noticia de la muerte de una turista argentina de 20 años,que fue alcanzada por un alud mientras recorría el Camino del Inca. “El día que empezó todo,parecía solamente un problema del tren, que se iba a solucionar pronto. Ayer a la mañana ya lasituación era diferente... la gente se empezaba a quedar sin plata, por ende sin lugar para dormir, y sin comer,porque además todo aumentaba de precio constantemente”, cuenta Mara en su primermail, enviado el martes pasado.
En efecto, ante la situación y el rumor de un posible desabastecimiento, los hopedajes y lamercadería comenzó a subir de precio constantemente, por lo que muchas personas optaron por dormir en el piso de la plaza, a la intemperie y sin frazadas, o en los vagones del tren, oen el piso del municipio local, o en el Centro de Cultura de Cusco, abiertos en el pueblopara los damnificados. “Antes de que quedáramos varados, un hostal costaba 20 soles (7 dólares), al día siguiente costaba 100 soles (35dólares)”, cuenta a Perfil.com Mauricio Berardi, un cordobés de 24 años. Él es uno de los jóvenes quedurmió en los vagones de un tren. Y cuenta que, hasta ayer, la organización fue óptima gracias aque entre ellos mismos comenzaron a hacerse cargo. “Nos dieron de comer, y lugares paradormir a quienes no tenían plata para hostales. Pero para comer debíamos hacer colas en la plaza, ya cada uno nos daban una ración pequeña, porque no hay muchas provisiones. Anoche, por ejemplo,comimos arroz con tortilla de papa”, relata el joven. Ayer, sin embargo, comenzaron a llegarbolsones con mercadería.
Mara, en tanto, comenzó a atender enfermos con otros seis médicos que se autoconvocaron. Utilizaron primerouna carpa de Defensa Civil en la plaza, con algunos elementos mínimos para afecciones leves. Hastaque consiguieron instalarse en la única sala médica del lugar, que no daba abasto. “Conseguíen el Ministerio de Salud un tensiómetro, un estetoscopio y un termómetro, y empezamos con eso, yterminamos juntando 6 médicos más, un montón de medicamentos, que fue trayendo la gente, y quetambién el municipio nos dio. Acá hay una sala médica, pero no daba abasto. Así que ahora estamos por turnos, atendiendo a la gente en la plaza, que mayormente tienecosas sencillas, como diarrea, o dolor de garganta. Pero por lo menos estamos haciendo algo, yconteniendo un poco a la gente”, relata la joven médica en uno de sus mails.
“Estamos bien, seguimos recibiendo comida de parte del municipio, y la situación estatranquila, sobre todo gracias a la organización de los mismos damnificados, porque oficialmente de parte de Perú nohay respuestas a nada”, contaba Mara ayer en su último mail. Mauricio, por su parte, relatóeste mediodía (minutos antes de subirse a uno de los helicópteros que evacuaban gente) que recién anoche llegaron efectivos del Ejército a organizar mejor la evacuación.“El primer día fue un desastre. Adelante, en la cola, estaban los ancianos y los chicos paratener prioridad, pero veíamos que los helicópteros salían y la cola no avanzaba nunca. Nos enteramos que varios yankis y europeos con dólares pagaban para salir antes.Hasta el día siguiente, que los mismos afectados nos organizamos para no dejar pasar a nadie que nofueran los ancianos y los más chicos, muchos llorando. La situación era desesperante”,relata.
Romina Filippi, una tucumana de 30 años, habló sólo unos minutos con Perfil.com antes de subirse a uno de los helicópteros. Y contó que, incluso, habíatodavía muchos turistas varados en el Camino del Inca y algunos alojados en el hotel ubicado en lasmismas ruinas del Machu Pichu. “Estuvo todo bastante desorganizado, nos fueron evacuando poredades. Todavía hay mucha gente esperando para salir. Pero ahora está llegando ayuda y mercaderíaen los helicóperos. Y por suerte dejó de llover, porque hasta ahora todas las noches fueron lluviosas. Ycuando llueve es un caos, el río crece y también el temor porque tenemos la montaña pegadita y aveces hay desmoronamientos”, cuenta, antes de finalmente ser evacuada.
fueron evacuados más de 100 argentinosse estima evacuar hoy a unas 500 personas

* De la redacción de Perfil.com

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