El nieto 101 recuperado por las Abuelas confesó que "vivió como un fantasma"

Francisco Madariaga Quintela es el hijo biológico del actual secretario de Abuelas y vivió 32 años con su apropiador el capitán retirado del Ejército Víctor Alejandro Gallo.

04-10-2026 | 02:16

El nieto 101 recuperado por Abuelas de Plaza de Mayo, Francisco Madariaga Quintela, confesó hoyque vivió "como un fantasma" y con "un vacío adentro inexplicable" durante los 32 años que pasóapropiado por un represor de la dictadura y sin conocer su verdadera identidad. "Fueron 32 años deangustia, de vivir mucha violencia y maltratos. Ha sido una historia oscura...", confió Franciscoen la conferencia de prensa que brindó esta tarde junto a su padre, Abel Madariaga, actualsecretario de Abuelas, y la titular del organismo, Estela de Carlotto.

El hombre también es hijo de Silvia Quintela, una médica y militante montonera que estabaembarazada de cuatro meses al ser secuestrada, el 17 de enero de 1977 en Florida, y dio a luz en elcentro clandestino de detención El Campito antes de desaparecer para siempre. "Es hermosa lavivencia de encontrar algo tuyo y algo que me habían privado, 32 años, de la verdad", comentóFrancisco abrazado a su progenitor. El hombre que conoció su verdadero origen confesó que vivirapropiado ha sido "vivir como un fantasma" y abundó con que "fueron 32 años horribles de angustia yde sentir un vacío adentro que es inexplicable... no me lo van a entender, entonces ahoraíadelante!".

Por su parte, el padre declaró que al saber que Francisco es su hijo "se me llenó el alma dealegría y sentí la mayor felicidad de mi vida". "Nos fundimos en un abrazo de padre e hijo como sihubiéramos estados separados un año", agregó.
Carlotto celebró que el apropiador "felizmente esté detenido dada su peligrosidad y elriesgo de vida que corría el chico y la familia biológica". El militar detenido por estar acusadode la apropiación es el capitán retirado del Ejército y ex carapintada Víctor Alejandro Gallo, queya en 1997 fue condenado a diez años de prisión por un Tribunal de San Martín por su implicación enla llamada Masacre de Benavídez, donde un matrimonio y su hija fueron asesinados, en 1994.

Carlotto confió que Francisco "tuvo sus dudas y se acercó" a Abuelas de Plaza de Mayo paracertificar su identidad y explicó que "todo se desarrollo rápidamente dada la peligrosidad delapropiador... un hombre que está detenido felizmente dado el riesgo que corría el chico de vida yla propia familia biológica". "En unos días estuvo resuelto el tema (de cotejo del ADN) con elresultado del Banco Nacional de Datos Genéticos que es el único lugar donde se pueden obtener lascomparaciones lógicas" con las muestras genéticas de los familiares de los desaparecidos,añadió.

La titular del organismo humanitario destacó, en diálogo con radio Continental, "el festejo porseguir encontrando estas personas que viven oprimidas con algunas vidas, como en este, muydesgraciadas...". E insistió con que "la verdad es necesaria y aflora y la Justicia que vienedespués es un premio para todos los argentinos".
De la madre desaparecido se ha sabido que como era médica habría asistido a varioscompañeros suyos de cautiverio en otro centro clandestino de la base militar conocido como LasCasitas.
Su compañero Abel sobrevivió y partió al exilio, primero en Suecia y luego en México. En1983, de vuelta en la Argentina, emprendió personalmente la búsqueda de su hijo y se incorporó a laAsociación.

También en Perfil