Favaloro no es un héroe

El director de NOTICIAS reflexiona sobre el enigmático suicidio del cirujano y del valor de la vida y la muerte.

Favaloro no es un héroe
24-08-2026 | 15:39

Primero: cada uno debería poder hacer con su cuerpo lo que quiera. Segundo: es extraño que unasociedad convierta en héroe a alguien que lo que decidió hacer con su cuerpo es matarlo.

Suicidio viene del latín y significa matarse a sí mismo, es el asesinato de la propia vida. Poreso no es raro que la mayoría de las religiones lo consideren un pecado, y que las legislaciones demuchos países traten como delincuentes a quienes ayudan a un suicida, porque lo emparentan con lacomplicidad en un asesinato.

René Favaloro no solamente parecía ser una buena persona, sino que en verdad lo era, segúnaquellos que lo conocían. Y además era un gran cirujano cardiovascular reconocido a nivelmundial.

Pero Favaloro también fue un hombre que no pudo, no supo, resolver los conflictos que lorodeaban. Al menos no pudo resolverlos de la forma en que intentan resolverlos todos: luchando envida, gozando con esa vida y con la compañía de otros que luchan igual, sabiendo que la única formaque tenemos de solucionar un problema es enfrentarlo, no esquivarlo.

“Todo tiene solución, salvo la muerte”, dice el dicho, tan obvio como cierto. Lainvestigación de NOTICIAS revela la humillación que soportaba de algunos colaboradores y familiarescercanos, y los inconvenientes económicos que acosaban a su querida Fundación. En ese entorno hoyse acusan mutuamente usando la figura de “quién lo ayudó a apretar el gatillos” y esverdad que Favaloro pudo haber vivido esas presiones como una mano asesina. Sin embargo, en estecaso no hubo asesinos, por lo menos no otro que quien apretó realmente el gatillo.

De nuevo: cada uno tiene derecho a vivir y a morir como quiera y el dolor físico o psíquicopuede alcanzar límites intolerables. El cuestionamiento no es hacia la decisión de un individuo,sino a quienes interpretan una huida como un acto de valentía. En una suerte de permanente regodeonacional por la derrota, de exaltación épica por aquellos que fracasan intentando resolverconflictos.

Hace unos años se llegó a elegir a Favaloro entre los “próceres” del siglo XX. Es loque el sociólogo Émile Durkheim definió como el “suicidio altruista”, aquel que aparecematándose por la sociedad o por una causa justa. No está claro si Favaloro tuvo esa intención, perofue así como quiso entenderlo mucha gente.

Lo que transmite ese sentimiento es grave. Porque si se consideran héroes a los que resuelvenlos problemas matándose, cómo llamar a los que deciden vivir para enfrentarlos: ¿estúpidos?,¿cobardes?

Favaloro fue un hombre que asumió para sí un derecho intimísimo y trágico. Muestra mucho de estasociedad haberlo convertido en mártir. Y lo que muestra no es bueno.

* DIRECTOR DE NOTICIAS

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