Se cumplieron ayer nueve meses del desprendimiento del entrepiso que causó la muerte de dos chicas en el boliche Beara, en Palermo, sin embargo las irregularidades en la habilitación y los controles que provocaron la tragedia aún persisten en muchos establecimientos porteños.
Según confirmaron a PERFIL fuentes de la Agencia Gubernamental de Control, existen todavía cerca de cincuenta lugares con permisos para funcionar como bares o casas de fiestas privadas que en la práctica son empleados como locales bailables.









