•Un mes de receso escolar

La gripe A invita a reencontrarnos con nuestros vínculos

La necesidad de proteger a nuestros hijos nos confronta con una rutina diferente. Cómo reorganizar el trabajo y la casa.

23-08-2026 | 02:30

La denominada gripe A nos obligó a reorganizarnos con los hijos sin escuelas, sin actividades deportivas,sociales o artísticas. Nos ha obligado a guardarnos, a refugiarnos en nuestros hogares. Yesto, indefectiblemente, nos invita a reencontrarnos con nuestros vínculos, a priorizar, areorganizarnos con el trabajo, a pensar que las cosas podrían cambiar radicalmente nuestravida.
La necesidad de protegernos y proteger a nuestros hijos nos confronta con una rutinadiferente: días en los que ya no corremos de una actividad a otra llevando a los chicos del colegioa fútbol, luego a inglés y a casa a hacer la tarea, baño, cena y a dormir. Jornadas agotadoras que impedían la charla relajada, el juego en el piso con nuestroshijos, ratos distendidos sin llamadas telefónicas, mensajitos de textos o mailsurgentes.
Obviamente esto nos hace re-aprender muchas cosas más que un simple correcto lavado de manos.Nos vemos obligados a reorganizarnos internamente, a reconstruir espacios con nuestros afectos.Quizás sea un buen momento para parar y ver cómo era la calidad de nuestros intercambioscotidianos.
A continuación y a modo de orientación, intentaremos dar algunas ideas para sobrellevar estosmomentos y reconstruir lo cotidiano:
La clave: Organizar el día. Si bien es deseable que mantengan lo más cercano posible elhorario real al habitual, pretender arrancar el día a las 7 puede ser complicado e innecesario. Esmás operativo que mantengan un horario cercano a las 8 o 9 de la mañana.
Establecer momentos pautados para diferentes actividades, por ejemplo: desayunar,luego realizar las tareas que le enviaron desde la escuela. En la mañana es óptimo el nivelatencional a esas horas, cuando los niños están más descansados. Por la tarde se puede planificarla realización de otra tanda de tareas, armando espacios para leer, hacer esculturas conplastilina, masa o arcilla, pintar, armar rompecabezas, collage usando diferentes materiales,cocinar, ver películas , jugar con la PC, con burbujas, con globos, con pelotas, etcétera.
Ahora bien, ¿qué pasa cuando los padres deben trabajar y no son ellos los que están parasupervisar el cumplimiento de la rutina? En el consultorio, con mucha frecuencia les aconsejamos alos padres de nuestros pacientes que, cuando tienen dificultades a la hora de ayudarlos a cumplircon la tarea, se apoyen en un docente particular. Esto puede ser más costoso a nivel económico,pero por un lado, seguramente a los niños les rinde mejor el tiempo dedicado a la labor escolar, ypor otro lado, a padres e hijos les quedan reservados los otros momentos para relacionarse másrelajadamente.
Recomendamos aprovechar estos días para sumergirse en la divertida tarea de crear, imaginar, pintar,leer, jugar y disfrutar al máximo de tu hijo. Destacamos que como recomendación parafortalecer la autoestima de los hijos en un contexto de sana comunicación, se aconseja dedicarveinte minutos como mínimo a juego en el piso con ellos. Esto no sólo es beneficioso para losniños, sino también para los padres, ya que por veinte minutos dejamos de lado obligaciones yestrés cotidiano, recuperando un espacio saludable para reír, relajarnos y compartir connuestros hijos.
Hémera

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