Diana Spencer pasó a ser Lady Di de la mano del Príncipe Carlos de Inglaterra el 29 de juliode 1981. Con la capital británica de fiesta y 700 millones de personas siguiendo la ceremoniareligiosa en la Catedral de Sant Paul en vivo por TV, nadie imaginaba entonces el trágico destino de la Princesa de Gales:infidelidades, divorcio y una muerte junto a su amante, el Príncipe Al Fayed, en un coche de lujo en un túnel de París.
Pero aquella mañana soleada en Londres sólo sabía de jolgorio y felicidad. Un argentino queacudió a la histórica boda -y pidió mantener su anonimato- recordó a Perfil.com los pormenores de la celebración más importante de la historiacontemporánea del Reino Unido.
"Recuerdo la Catedral de Sant Paul's aquel día a las 10.15 de la mañana, con una multitud que aguardaba en las calles. Había gente de todo el mundo, losvecinos adornaron las fachadas. Fue un cuento de hadas. En los pubs y en las veredas la gente bebióy festejó mucho. Todo estaba arreglado de forma suntuosa y a la vez austera", rememoró estememorioso de doble nacionalidad.
"La Princesa Daiana estaba muy preciosa y luego fui invitado al Palacio de Buckingham, donde hubo una recepción para 700 personas. El menu:canapés y champagne. Luego hubo una comida especial para los íntimos y yo fui a dar una vuelta porTrafalgar Square. La gente estaba muy alegre, brindaban como nunca", apuntó este testigo directo dela boda.






