La madre que acaba de dar a luz a octillizos, Nadya Suleman, no atraviesa su mejor momento.Desempleada y con problemas para mantener a sus 14 hijos, ahora debió esconderse en un lugar secreto por el escarnio público que sufre desde quese conoció que hizo un tratamiento de fertilización asistida para su último embarazo.
Junto a sus seis primeros hijos, de entre 2 y 7 años de edad, Suleman se ha refugiado "en loque llamaremos un lugar no-declarado", según dijo a la prensa Michael Furtney, un relacionista público contratado como vocero por la numerosa familia.
La mujer de 33 años dio a luz a ocho niños -seis varones y dos mujeres- en el HospitalKaiser Permanente de California, Estados Unidos, el pasado 26 de enero. Ante la noticia, llovieron las ofertas de donaciones, tanto de particulares como de empresas.
Pero los problemas comenzaron esta semana, cuando la familia llegó a los medios. En unaentrevista con la cadena NBC, se supo que Nadya estaba divorciada y viviendo con sus padres. Nosólo eso: lleva años de desempleada, recibe un subsidio estatal por tres de sus hijos anteriores(uno de los cuales sufre de autismo) y cobra 500 dólares mensuales en bonos para alimentos.
El repudio del público aumentó cuando Ángela, madre de Nadya, declaró a la prensa que esella quien cuida de sus nietos, y atacó a su hija: "La verdad es que Nadya no podrá criar a 14 niños, es una desfachatez", dijo, yagregó que su hija "realmente no tiene idea de lo que le está haciendo a sus hijos y a mí".
Además, según el diario Los Angeles Times, el hospital que atendió a Suleman quiere que el estado se haga cargo de la deuda deltratamiento, que podría ascender a cientos de miles de dólares, a través del programaestatal de asistencia médica a los pobres.
La familia comenzó entonces a recibir llamadas amenazantes: "Hubo cosas muy feasde gente que quiere lastimar a Nadya y declaraciones escandalosas acerca de ella y de sus hijos. Lamayoría se refiere a ella como una persona que se está aprovechando del sistema", dijo el vocerofamiliar a la agencia Reuters.
"Estamos trabajando con una firma de seguridad y hemos contactado a la policía sobre lasamenazas. Ya veremos que ocurre", afirmó Furtney, quien sostiene que hasta ahora las llamadasamenazantes superan en cantidad a las que traen buenos deseos, aunque la diferencia comienza aachicarse.
A pesar del escarnio, las donaciones siguen llegando: ofrecen muebles, ropa, alimentos y hasta leche materna. "Ayer llamó una mujerpara mandar ocho cunas nuevas", contó el vocero, y agregó que incluso un granjero de indiana leofreció vivir con ellos a la familia entera. Nadya rechazó la oferta porque "prefiere la cálidaCalifornia" al crudo invierno del interior del país.
La familia incluso montó una página web con fotos de los recién nacidospara recibir más donaciones. "Les agradecemos por el amor y buenos deseos de parte de todo elmundo. Los octillizos llegaron el 26 de enero de 2009. Todos están sanos y creciendo más fuertescada día", reza el sitio de internet.
Los niños de dos semanas permanecen en el pabellón neonatal de cuidades intencido del HospitalKaiser Permanente, donde estarán durante tres meses más.




