No se las puede identificar con facilidad porque los hombres que “patrullan” la zona no llevan uniforme y los coches queutilizan no tienen balizas ni sirena. Pero están. Por ahora, son diez las “brigadas chinas” que combaten el delito y los ataques de la mafia endistintos puntos del Conurbano, aunque el objetivo apunta a crear más de cien para reforzar laseguridad en los supermercados.
La iniciativa forma parte de un paquete de medidas coordinadas por la Cámara de Autoservicios ySupermercados Propiedad de Residentes Chinos (Casrech), que incluye la instalación de garitasblindadas en los locales y dispositivos de intercomunicación entre los comerciantes asiáticos.
Los recaudos comenzaron a ser implementados en medio de una espiral de violencia que sacude alos supermercadistas de origen chino, y que llegó a su pico esta semana con dos ataques mortales:el crimen de Chen Hui, acribillado el miércoles último de diez disparos en la puerta de un local deMorón, y el asesinato de Huan Cheng, muerto el jueves en el interior de un comercio de lalocalidad de Villa Pineral.
La situación está fuera de control. Y nadie lo niega. “Por la información que hemosrecibido en los últimos meses podría decirse que una nueva banda, una sociedad secreta o sociedadnegra, como la llaman ellos, está entrando en la Argentina, dejando huella, su impronta. ¿Elobjetivo? Amedrentar al comercio chino ya asentado”, revela a PERFIL Alejandro RieraCatalá, periodista español y especialista en mafia china.
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