La Luna, en astrología, representa los sentimientos y las emociones. A través de su posición natal se puede comprender sus rasgos instintivos, sus reacciones y las conductas infantiles que utiliza cada individuo cuando no está intentando proteger su vulnerabilidad. La imagen materna y el hogar también son simbolizados por la Luna.
Analizando a esta luminaria se ayuda a clarificar las necesidades emocionales aprendiendo y contribuyendo a edificar relaciones más armoniosas.









