Micaela se duerme sobre el pupitre escuchando la lección de la maestra. Para cuando se despiertaestá en plena prueba de matemática, pero su cerebro solo le pide desconectarse y recuperar lashoras de sueño que desperdició la noche anterior cuando se quedó chateando hasta las 2 de lamañana. Levantarse a las siete para ir a la escuela la hizo perder cuatro horas de sueño que ya norecuperará. Mica no es una excepción, ya que la mayoría de los jóvenes de su generación siguen elmismo estilo de vida.
Un estudio del que participaron varias universidades, y llevado adelante por científicos devarias disciplinas, confirma que los niños y adolescentes de hoy duermen entre 2 y 3 horas menosque los de hace 30 años. De hecho, la mitad de los jóvenes de nuestro país duermen menos de 9horas, lo necesario para tener una vida saludable.
La computadora, la televisión, los boliches (y los afterhours), los videojuegos, la falta deautoridad de algunos padres para mandarlos a dormir temprano, y los horarios en que comienza laescuela, hacen que lo chicos cada vez duerman menos y estén más nerviosos e irascibles.
La investigación se realizó a 3.393 estudiantes de 9 a 17 años de todo el país. El 49% de losentrevistados admitió dormir menos de ocho horas los días de semana, mientras que el 83% descansamenos de lo necesario durante el fin de semana.
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