Agentes de la guardia de infantería de la Policía Federal se apostaron en los ingresos a la estación de Once para coordinar los operativos de emergencia y evitar incidentes, tras el nuevo choque.
Algunos testigos del accidente señalaron a la prensa que "al momento del impacto, la gente voló directamente" por la fuerza del choque y señalaron que "las puertas no abrieron".









