Sociedad

Marcela Noble: “Me sacaron la bombacha, las medias y el pantalón”

Los hijos adoptivos de la dueña de Clarín usaron las cámaras para denunciar una “persecución”. Fuentes del juzgado lo negaron y justificaron el procedimiento.

Marcela Noble: “Me sacaron la bombacha, las medias y el pantalón”
13-10-2026 | 17:04

En un procedimiento que generó un escándalo, la jueza federal Sandra Arroyo Salgado ordenó ayerhacer una requisa de objetos personales de los hijos adoptivos de la dueña de Clarín para iniciar,con ese material, el análisis de histocompatibilidad que permitirá conocer si son o no hijos dedesaparecidos. “Nos hicieron sacar la ropa adelante de siete personas. A mí me sacaron labombacha, las medias, el pantalón y la remera. Y a él (por Felipe) también le quitaron todo”,contó anoche, por Canal 13, Marcela Noble Herrera.

La magistrada recibió en su despacho a Marcela y Felipe por la mañana, les preguntó si daban suconsentimiento para que las muestras de sangre que habían sido tomadas en el Cuerpo Médico Forensese usaran en el Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG) –donde se conservan las muestras delas familias de desaparecidos– y si aceptaban extraerse sangre nuevamente en el BNDG comomarca la ley. Los jóvenes se negaron. Estuvieron tres horas en el Juzgado Federal Nº 1. Cuandosalieron fueron seguidos por orden de la jueza. A mitad de camino entre el juzgado y la casa de ladueña de Clarín, Ernestina Herrera de Noble, que está en Martínez, el auto en que iban los abogadosfue interceptado por dos camionetas de Infantería de la Policía Federal. Los uniformados, con armaslargas, preguntaron si iban allí Marcela y Felipe. “No nos creyeron hasta que les abrimos losvidrios de la camioneta”, explicó a PERFIL Roxana Piña, una de las abogadas de los jóvenes,que conducía el vehículo. Los jóvenes iban más adelante. Una vez que llegaron a la casa de sumadre, una comitiva policial los esperaba, sin la orden de allanamiento. “Después de un ratolargo, entregaron la orden y para nuestra sorpresa decía que los policías tenían la potestad dehacer la requisa de las prendas íntimas en la vía pública, y que si no lo lograban, se presentaranen los domicilios”, contó Piña. Fuentes judiciales negaron que los policías estuvieranautorizados a hacer la requisa en la calle.

En la casa de Herrera de Noble, a Marcela y Felipe les quitaron todo lo que tenían puesto.“Nos tuvimos que sacar la ropa adelante de siete personas”, graficó Marcela en diálogocon Canal 13. “Nos trataron como si fuéramos delincuentes”, dijo Felipe. Casi llorando,Marcela advirtió que mientras la jueza le dice que hay que cuidar a las víctimas los humillan conuna “persecución”.

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