Si es cierto lo que dicta el refrán, eso de que "al que madruga, Dios lo ayuda", entoncesJusto Oscar Laguna, monseñor emérito de Morón, debe estar solicitando algún tipo de asistenciacelestial. Ni siquiera el 1 de enero, el octogenario religioso evitó levantarse al alba. A las 7.30de la mañana ya estaba caminando por las calles de Mar del Plata, donde decidió pasar las Fiestascon su hermana "Chola", que hace años vive en la ciudad.
El fin del 2008 encontró a Laguna envuelto en una polémica que desde hace años parece incomodarlo. La de suvinculación con el sacerdote Julio César Grassi, que enfrenta la etapa final de un juicio por abusosexual contra menores bajo su guarda en la Fundación Felices los Niños. El testimonio de Laguna podría tener relevancia, pero él no quiere saber nada contribunales.
NOTICIAS logra dialogar con el religioso en las calles de Mar del Plata, y se lo ve incómodo. "Grassi es mi amigo", dirá Laguna, empeñado en no inmiscuirse en un tema al que nole agrada referirse.
- El testigo Enrique Stola, psiquiatra de dos de los jóvenes que acusan a Grassi por abusosexual, declaró en el juicio que usted dijo tenerle miedo al sacerdote. ¿Grassi lo amenazó para queno declare?
- Eso es mentira. No le tengo miedo ni me amenazó. No entiendo por qué el abogado querellanteJuan Pablo Gallego miente, como lo hace este testigo que me menciona. Me extraña, porque yo aGallego también lo recibí muy amablemente.
- En noviembre, cuando usted estaba a punto de ser llamado a declarar, recibió a Grassi en sudomicilio. ¿Para qué?
- No sé por qué no podría recibirlo. Me ve con cierta habitualidad. No hace mucho, hace 20días, creo que fue la última vez. Antes no había venido por un tiempo. Y su trato siempre fuecordial. Yo hace cuatro años que no soy obispo, soy emérito y creo que puedo recibir gente en micasa. He recibido a abogados, periodistas y fiscales, también.
- Pero no me dijo para qué fue Grassi.
- No te puedo decir que fue por alguna razón en especial, querido. No recuerdo. Lo que sí, loencontré caído, pobre.
El 7 de noviembre pasado, Laguna recibió a Grassi en su domicilio, cinco días antes de que elmonseñor tuviera que ser citado a declarar en los tribunales de Morón.
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