El comodoro retirado Carlos Alberto Rinke, uno de los aviadores más condecorados y emblemáticos de la Guerra de Malvinas, falleció este jueves a los 70 años en la ciudad de Córdoba, según confirmaron fuentes militares. El histórico piloto de combate se encontraba internado en un centro de salud cordobés a la espera de un transplante de médula.
Con apenas 26 años y el grado de teniente, Rinke combatió a bordo de los cazabombarderos Douglas A-4B Skyhawk pertenecientes al Grupo 5 de Caza, desplegados desde la V Brigada Aérea con base operativa en Río Gallegos.
Hayden Panettiere: por qué cerraron la investigación sobre su muerte y qué reveló la autopsia
A lo largo de la contienda de 1982, participó en seis misiones de combate de altísimo riesgo, logrando regresar ileso de cada una de ellas, una hazaña que le valió entre sus camaradas el legendario apodo de "Numeral de Hierro".
Su actuación operativa cobró relevancia internacional el 25 de mayo de 1982, cuando integró la mítica escuadrilla encabezada por el entonces primer teniente Pablo Carballo. Volando a escasísimos metros sobre el nivel del mar para esquivar los radares enemigos, atacaron frontalmente a la fragata británica HMS Broadsword y provocaron severos daños a la estructura del buque.
Aquella jornada del 25 de mayo no solo culminó con el impacto a la HMS Broadsword, sino que coordinadamente precedió al pavoroso undimiento del destructor HMS Coventry. La imagen de los cazabombarderos de Carballo y Rinke rozando las olas antes de soltar sus bombas quedó inmortalizada en una icónica fotografía tomada desde la propia cubierta del buque británico
El 8 de junio de 1982, el teniente Rinke volvió a ser protagonista de un golpe devastador contra la logística enemiga durante el combate de Bahía Agradable. Integrando la escuadrilla de ataque liderada por el primer teniente Carlos Cachón, las aeronaves argentinas bombardearon sorpresivamente a los buques de desembarco RFA Sir Galahad y RFA Sir Tristan, neutralizando el avance de las tropas británicas hacia Puerto Argentino.
El legado del "Numeral de Hierro" y su vida tras la contienda de 1982
A pesar de las felicitaciones y distinciones recibidas, el aviador siempre mantuvo un perfil bajo y priorizó en cada entrevista el trabajo colectivo de las Fuerzas Armadas. Solía recalcar con firmeza que los pilotos eran únicamente la punta de lanza de un esfuerzo mayor integrado por mecánicos, armeros, operadores de radar y meteorólogos.
La vivencia del conflicto armado marcó profundamente su perspectiva humana y espiritual tras su paso por el teatro de operaciones. El veterano solía definir el lazo inquebrantable entre los combatientes como un verdadero pacto de sangre, recordando con dolor que la delgada línea entre la vida y la muerte en el aire era simplemente una cuestión de segundos y suerte.
Profundamente católico, Rinke conservaba la rutina de rezar el Rosario antes de despegar hacia cada incursión sobre las islas. Tras su retiro del servicio activo como comodoro, volcó esa vocación religiosa sirviendo como ministro extraordinario de la Eucaristía y participando activamente en actividades comunitarias y eclesiásticas en la provincia mediterránea.
En el plano personal y familiar, el histórico aviador militar estaba casado con María Gabriela Fierro, con quien conformó una numerosa familia integrada por cinco hijos y doce nietos.
Durante el año 2025, había alcanzado un anhelo íntimo al recorrer a pie los más de 700 kilómetros del tradicional Camino de Santiago en España, travesía en la que aseguró haber sentido a cada instante la compañía de sus camaradas caídos en acción.
BGD/ML











