Ezequiel Ferreyra tenía seis años. Hacía dos meses que agonizaba, luego de que, a raíz de undesmayo, le diagnosticaran un tumor cancerígeno en el cerebro, una enfermedad que, se presume, fueconsecuencia de manipular veneno en una granja avícola donde trabajaba desde hacía tres años con sufamilia.
En la madrugada de ayer, el niño murió en la sala de terapia intensiva del Centro Gallego,ubicado en el barrio porteño de Balvanera. Fue el desenlace fatal de un caso que hace dos años había sido denunciado por la ONG La Alameda por sus connotaciones de trabajoesclavo, luego de que el niño contara ante una cámara cómo manipulaba veneno para matarmoscas (ver video adjunto).
La noticia de la muerte de Ezequiel se conoció ayer tarde. Por la mañana, La Alameda habíadenunciado un "escandaloso allanamiento" a la granja "Mimosa III", en el partido bonaerense deExaltación de la Cruz, donde trabajaba y vivía Ezequiel junto a su familia. Por orden del JuzgadoFederal 2 de Zárate-Campana, el allanamiento se había concretado el viernes pasado para buscarpruebas del uso de los agrotóxicos, tras la denuncia de la ONG.
"El allanamiento estaba cantado, el martes anterior l os responsables de la empresa habían sido advertidos del operativo y se encargaron delimpiar las pruebas", dijo a Perfil.com Gustavo Vera, de La Alameda. Y denunció: "Fue un procedimiento plagado deirregularidades".
Según la denuncia de la ONG, el niño y su familia (tiene dos hermanitos más chicos y su mamáestá embarazada) llegaron a Buenos Aires en 2007, traídos por la misma empresa, Nuestra Huella SA,que tiene granjas en Zárate, Pilar y Capilla del Señor. "Fueron reclutados en Misiones a fines de2007. Estaban en situación de pobreza extrema y para traerlos se les prometió trabajo estable,casa, comida y traslado. Cuando llegaron a la granja La Fernández, de Pilar, se dieron conque había siete galpones, con 20.000 gallinas en cada uno. Aparte de recolectar los huevos teníanque limpiar la sangre y el guano de las gallinas manipulando venenos. El padre de Ezequiel teníauna deuda con la empresa a cambio del trabajo y la casa, para eso tenía que hacer todo el trabajode un galpón él solo, una tarea que tendrían que atender 5 o 6 personas. La única forma de cumplirera trabajando toda la familia", relató Vera a este medio.
La denuncia de La Alameda se realizó en 2008, tras filmar un video en el que Ezequiel, quepor entonces tenía 4 años, contaba cómo trabajaba y cómo manipulaba veneno para matar las moscas delos huevos. Inmediatamente el papá de Ezequiel fue blanqueado en el trabajo, y trasladado a otragranja de la empresa, la misma que fue allanada el viernes último. "Los padres están en situación extorsiva, la empresa los amenazó", aseguró Vera a Perfil.com.
Según un comunicado de la ONG, "el allanamiento estuvo 'avisado' a los encargados de laempresa con varios días de anticipación. El martes 9 de noviembre hubo un singular operativo de ladelegación del Ministerio de Trabajo de Campana acompañados por policías de la provincia, en dondelos trabajadores fueron testigos de que se le avisó a los encargados que de un momento a otrohabría un allanamiento en esa granja". Pero además, gracias a esta advertencia, "el capataz de laempresa, Ceferino Veiro, se encargó de retirar parte de los venenos más mórtiferos de la granja(Nuvan, Furadan, Cipermetina) en su camioneta, a la vez que cortó el pasto, colocó carteles pormedidas de higiene y seguridad, entregó flamante ropa de trabajo (botas, pantalones, camisas) a lostrabajadores y los instruyó a no llevar esos días a los niños a trabajar en los galpones". Se tratade información otorgada por empleados de la granja que también puede verse en el video adjunto.
Entre otras irregularidades que denuncia La Alameda, también destacaron que el capataz tuvola libertad, durante el allanamiento, de entrar y salir de la granja, al igual que el abogado de laempresa. Sin embargo, aseguran, "prohibieron terminantemente que el abogado de los denunciantes(Pablo Sernani) pudiera siquiera hablar con los trabajadores que patrocina, que a los gritosdenunciaban las irregularidades del procedimiento".
Ezequiel había sido internado a fines de septiembre en la Clínica de Pilar, luego de undesmayo. De allí fue derivado a la Clínica del Centro de La Plata, donde le detectaron el tumor, pero nuevamente fue derivado a otro centro de asistenciaubicado en la localidad bonaerense de Laferrére, donde los médicos lo operaron. Luego, por decisiónde la empresa avícola, fue llevado al Centro Gallego donde murió ayer a las 1.35 de la madrugada.
Según la denuncia de La Alameda, el Centro Gallego tiene entre sus directivos vínculosestrechos con los dueños de la empresa avícola, por lo que sospechan que el niño fue derivado allípara esconder información sobre su salud. "El padre de Ezequiel cuenta con la cobertura de la obrasocial de UATRE, que tiene una clínica con servicios oncólogicos muy cercana a la Mimosa III.Entonces no se se entiende qué hacía Ezequiel en el Centro Gallego, cuya única relación con laempresa es que su histórico dueño, Carlos Luace siempre se atendió allí y era amigo de losdirectivos y que el abogado de la firma, Jaime Seoane, tiene estrechos vínculos con ese nosocomioprivado", denunciaron en un comunicado. Ahora piden a la Justicia que se investiguen las causas deltumor que mató a Ezequiel.
"Cientos de familias más son esclavizadas del mismo modo que la familia de Ezequiel en unas70 granjas dispersas por Pilar, Zarate, Campana, Exaltación de la Cruz y Córdoba dondemuchísimos chicos están expuestos a correr la misma suerte que Ezequiel. Esas granjas son propiedadde «Nuestra Huella», una empresa que gozaba de prestigio y liderazgo en el mercado avícola y quetenía clientes poderosos como Wall Mart y Carrefour, hasta que comenzó a conocerse su costado másoscuro: trabajo esclavo e infantil, alambrados electrificados, trata y tráfico de personas",aseguran desde la ONG.





