Ajá, ajá, ajá”, le pide a su cliente que repita la tarotista y vidente naturalGraciela Rodríguez en su consultorio de Palermo. “De acuerdo a la Kabbalah, la ciencia deorigen hebreo que enseña a interpretar los secretos místicos ocultos en el Antiguo Testamento, lapalabra ‘ajá’ simboliza el dinero”, explica la especialista. “Por eso lesdigo a quienes sufren problemas económicos que la repitan hasta 17 veces por día. Es una manera deinvocarlo ”.
De la mano de la ascendente crisis económica, los consultorios de astrólogos, tarotistas, videntes y numerólogos, entre otros, se llenaron de“pacientes”. La inestabilidad financiera, laboral y por ende familiar multiplicaron lasconsultas de quienes buscan en lo esotérico algún tipo de “respuesta” o“solución”.
“Cada vez llega más gente al consultorio asustada por el fenómeno de los despidosmasivos”, cuenta Gustavo Díaz Araya, doctor en metafísica, y psicoterapeuta transpersonal.Lucrecia Méndez es tarotista y numeróloga. “En el último trimestre las consultas seincrementaron entre un 20 y 30%”, explica. A diferencia de otras épocas, actualmente la clasemedia alta es la que más se acerca, cargada de inquietudes . “La mayoría viene con la preocupación de perder su trabajo o jerarquía dentro de una empresa. Otrospreguntan si conviene poner plata en el exterior o si es el momento adecuado para armar unasociedad.”
Hace seis meses Virginia Larocca, docente de escuela primaria del barrio de Almagro se acercó aun tarotista por primera vez: “A mi marido lo echaron de un día para el otro de su trabajo ya pesar de ser diseñador profesional todavía no consiguió nada”, cuenta. En ese momento, eltarotista le advirtió sobre un posible crecimiento laboral de su hija en la compañía donde trabaja.“Yo no le dí ninguna importancia. Pero al poco tiempo llegó a gerente y ahí fue que empecé acreer”, dice entusiasmada.







