La Sala Segunda de la Cámara de Casación Penal de la provincia de Buenos Aires confirmó hoy lacondena a 15 años de prisión impuesta al sacerdote Julio César Grassi, por dos casos de abusosexual y corrupción de menores agravados, dijeron fuentes judiciales.
El dictamen, que fue unánime, rechazó los apelaciones presentadas por la defensa del cura contrala condena que se conoció el 10 de junio del año pasado. Aquel día, Grassi fue condenado por losjueces integrantes del Tribunal Oral Nº 1 de Morón, que lo hallaron culpable de dos hechos de abusosexual y corrupción de menores agravados.
En su momento, la Fiscalía y los querellantes del caso exigieron a la Justicia la inmediatadetención del sacerdote, al sostener que "la libertad de ese delincuente sexual y su ingreso alescenario de los crímenes" derivará en la reiteración de los abusos de menores.
Sin embargo, el cura continuó en libertad al menos hasta conocer el fallo de la Cámara deCasación, que se difundió hoy. Durante la jornada también se conoció que la Justicia sobreseyó a lajueza civil Myriam Rustán de Estrada y al defensor de menores Marcelo Jalil, que habían sidoacusados por directivos de la Fundación "Felices Los Niños" cuando esos funcionarios investigaronsi había abusos de menores en el hogar San José Obrero, de la organización creada por Grassi.
Según indicaron a DyN fuentes del caso, la jueza de instrucción Susana Castañera sobreseyó aRustan de Estrada y a Jalil y, en su fallo, revalidó las investigaciones que se habían hecho en lacausa por los abusos en ese hogar del barrio porteño de Chacarita.
Según se determinó, Grassi habría ultrajado a uno de los menores que lo acusaban y queasistía a la Fundación, aunque en el juicio también lo habían imputado otros dos chicos. Esacondena está apelada ante el Tribunal de Casación Penal bonaerense, pero en el marco de ese caso seabrieron varias investigaciones y una de ellas fue sobre un hogar que dependía de "Felices LosNiños", ubicado en Charlone al 700, en el barrio de Chacarita.
La causa se inició cuando en setiembre de 2008 un niño de 8 años intentó suicidarse,aparentemente harto de supuestos abusos y tratos crueles, a raíz de lo cual se dispuso laintervención y el desalojo del hogar. A criterio de la jueza Rustán de Estrada, en el hogar "seinstaló la ley de la selva, el miedo, las amenazas, los golpes y el maltrato, además de lasprácticas sexuales con los más débiles y pequeños (...). Los sacaron de la calle para encerrarlossin posibilidad de elección, para vivir en las mismas situaciones de impotencia".
Todo eso llevó a las autoridades de la fundación a denunciar a la jueza y al defensor de menoresJalil, quienes ahora fueron sobreseídos por la Justicia. El abogado Juan Pablo Gallego, querellanteen la causa contra Grassi, afirmó a TN que con este fallo "se comprobó el accionar perverso de losadultos que estaban a cargo de los menores".
Fuente: DYN




