Es una invitación al juego, para que te vayan siguiendo con los besos en los lugares que más tegustan: podés ponértelo en el cuello, en las piernas, en los pechos...”, explicaba unavendedora de esencias y aceites eróticos a una mujer de unos 50 años, interesadísima en esosproductos, mientras una maraña de mujeres de todas las edades rodeaba la escena para escuchar losmágicos atributos de las pócimas. ¿El contexto? Xex Buenos Aires, un festival de cultura erótica que atrapó a cientos de personas,de todas las edades, el fin de semana en el Palacio Alsina.
Mujeres solas, hombres solos, parejas de novios jóvenes, matrimonios cincuentones y hastasesentones, trajes, minifaldas, jeans, zapatillas, y sobre todo muchas diminutas tangas, bodypainting, disfraces eróticos, consoladores, máquinas de sexo, viagras naturales, esenciaslujuriosas, literatura y cine porno, luces rojas, velas, plumas, bailes en el caño, fantasía,fantasía, fantasía...
Con una entrada que valía 55 pesos, y una cola de ansiosos esperando para entrar cuando aúnfaltaba media hora para su apertura, el festival contó con la presencia de más de 30 expositores y variados shows y conferencias de especialistas en sexo yerotismo. Hubo consejos y revelaciones de los mejores trucos para practicar en la intimidad, hubo famosasfiguras mostrando su desempeño erótico, como la española Sonia Baby y su show de acrobacia vaginal,entre otras muy hot perfomances.
Hasta allí fue Perfil.com, para mostrarle cómo fue el primer festival erótico que desembarcó enBuenos Aires. No se pierda el video.







