Muchos quisieron darle a esta oportunidad inmobiliaria un cariz romántico y crearon una historiade amor y de desprendimiento paterno aduciendo que el dueño de la propiedad la había construidopara su hija y se la había regalado, como en las historias antiguas. Tal vez para sumar así unatractivo extra a la venta. Lo que sí es cierto es que la familia Areco puso en venta La FelicitasPolo Club a un precio que convirtió a la casa en la más cara de Latinoamérica: US$ 22 millones.Aunque aún no fue incluida en el primer puesto en el ranking Forbes de las propiedades más onerosasde la región, seguramente lo hará y ocupará así, en lo que respecta a la Argentina, el lugar quedesde 2005 ostenta una estancia ubicada en Chubut, que cotiza en US$ 12.900.000 (ver recuadro).
Hasta ahora, el nombre del dueño había permanecido en el anonimato, tal vez porque el apellidoocupó las páginas policiales por un hecho de inseguridad que obligó a parte de la familia aradicarse en Uruguay. Por eso, la sección inmobiliaria de la casa de subastas Sotheby’s seexcusó de dar información acerca del argentino que puso en venta, a través de ellos, lapropiedad.








