Con el avance permanente de la tecnología, cada vez pasamos más tiempos conectados. Internetocupa un rol cada vez mayor en nuestras vidas. ¿Y en nuestra muerte? También: varios servicios webpermiten a los fallecidos enviar mensajes desde más allá de la tumba o dejar sus contraseñas a modode testamento.
Toda la información que ingresa a la web permanecerá ahí por mucho tiempo, a menos que nosencarguemos personalmente de borrarla, cosa que no es fácil de hacer. Muchos de esos datos quedaráncomo una suerte de panegírico digital, recordando nuestras vidas en algún servidor.
Pero ¿qué ocurre, por ejemplo, con nuestos correos electrónicos, los videos subidos aYouTube, las imágenes en Flickr, nuestro blog, Facebook, Twitter y tantos otros servicios? Acceder a esas cuentas suele ser una quimera para los parientes de un fallecido, ya quelos sitios web no pueden entregar sus contraseñas a cualquiera que lo reclame.
En febrero pasado, una familia tuvo problemas con Facebook porque nole permitía retirar el perfil de un periodista recientemente muerto, algo a lo que accedierontras varios reclamos. Es sólo una de la larga lista de historias similares, con personas queincluso siguieron pagando por servicios que sus parientes fallecidos habían contratado.
Para resolver ese problema llegó Legacy Locker, que se promociona como unasuerte de caja fuerte online para guardar todas las contraseñas de un usuario y entregarlas a los herederos tras su muerte, mediante un proceso de comprobación deidentidad.
"Uno de los puntos fuertes de nuestro servicio es que diseñamos un sistema complejo y con laintervención de personas reales para evitar fraudes", explicó David Speiser, encargado de marketingde Legacy Locker, al diario Perfil.
El almacenaje de contraseñas cuesta 30 dólares al año o se puedecontratar con un pago único de por vida de U$S 300. También existe una versión gratuita, pero de capacidad limitada. El servicio se rige porla legislación de Estados Unidos, afirmó Speiser a Perfil, pero tienen algunos clientes de otros países y piensan adaptarlo para que seaaccesible a otros marcos legales.
Legacy Locker no es el único servicio para los futuros cadáveres adictos a la red. Si noquerés perder el contacto con tus seres queridos, The Last MessagesClub (El Club de los Últimos Mensajes) te permite escribir mails que serán enviados después de tu muerte. Sólo hay que registrarse,redactar los mensajes, y designar a dos o tres contactos, que serán los encargados de informar alsitio sobre la triste noticia.
También existe una versión en español llamada Mis Últimos Mensajes, que guardalos escritos del usuario, pero no necesita que ningún familiar les informe de la muerte: Elservicio envia correos electrónicos al suscriptor cada seis meses, y si no son respondidos despuésde tres intentos, liberasus mensajes a los deudos. Para evitar que los mails causen daños psicológicos en quienes losreciben, envían también un pre-mensaje informativo.




