El gigante japonés de videojuegos, Nintendo, vuelve a apostar fuerte en el mercado de consolas hogareñas con la Wii U, la siguiente generación para competir contra Microsoft y Sony.
La presentación estuvo centrada en el nuevo control o joystick, que tiene una pantalla táctil de 6 pulgadas, sensores de movimiento, videocámara. La empresa no quiso quedarse fuera del furor de las tablets y, a su manera, terminó creando un dispositivo que será un complemento de la TV, aunque ahora será prescindible.





