La tensión entre moda masiva (“trendy”, comercial, seriada) y diseño de autor(original, artístico, exclusivo) alcanza por estos días, en la moda local, el estatus de un debate ideológico.
Muy lejos de las vidrieras y el gran público, la guerras sordas del universo fashion hoyinvolucran tanto a empresas y medios de comunicación, como a diseñadores y marcas. El botín deguerra no es primordialmente el dinero, sino el prestigio, un valor de marketing que ayuda aposicionar productos y a definir estrategias de mercado. Verdadero fenómeno cultural mundial, lamoda superó la barrera del glamour para transformarse en símbolo de una forma de vida, espacio decreación artística y soporte de movimientos como el ecologista. Un plus que transforma a losdiseñadores en los nuevos gurúes culturales del siglo XXI.
DE AUTOR. En nuestro país, el diseño de autor alcanzó un nivel tan desarrollado,que hoy tiene un altísimo valor. Desde el 2001 hasta aquí, l a BAF Week, la “semana de lamoda” argentina, representó el espacio donde surgían las tendencias más originales delos creadores locales. Con idas y venidas y supremos esfuerzos en un panorama económicosiempre cambiante, logró sostenerse y transformarse en el evento más popular de la modanacional. Socios y alianzas fueron cambiando con el tiempo. Para no desaparecer, “elBAF” tuvo que admitir en sus pasarelas propuestas comerciales excluidas en lasprimeras ediciones.
“Hoy es una alianza entre Alto Palermo Centro Comerciales, La Rural y LaNación, con Paseo Alcorta como sponsor principal”, explica Kika Tarelli, voceraoficial del evento más masivo de la moda argentina. En la última edición, 32.800personas asistieron a sus 19 desfiles, que reúnen a marcas masivas como Prüne oCook, con diseñadores como Martín Churba o Cora Groppo.
Desde su alianza con los shoppings, cualquiera puede asistir previo pago de una entrada de$ 20, e incluso hacer compras en los showrooms en los que algunas marcas exhiben sus productos al público.
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