Arte y Cultura•MÚSICA CLÁSICA

Enrique Graf llevó a Mozart, Liszt y Lee Hoiby al Salón Dorado del Teatro Colón

En el marco del ciclo Pianissimo, el pianista uruguayo radicado en Estados Unidos ofreció un concierto ante una sala colmada. El programa reunió obras de tres compositores y tuvo como punto culminante la monumental Sonata en si menor de Franz Liszt.

Enrique Graf llevó a Mozart, Liszt y Lee Hoiby al Salón Dorado del Teatro Colón
Enrique Graf en el Teatro Colón
Hoy 13:33

El Salón Dorado del Teatro Colón ofrece una experiencia particular para escuchar música de cámara y piano. Sus grandes ventanales, la ornamentación de la sala y la cercanía entre el intérprete y el público construyen una atmósfera que invita a detenerse en cada detalle. El miércoles 4, ese espacio recibió al pianista uruguayo Enrique Graf, quien presentó un programa dedicado a Wolfgang Amadeus Mozart, Lee Hoiby y Franz Liszt, en el marco del ciclo Pianissimo.

La jornada acompañó la propuesta con una luz poco habitual para una primavera de clima esquivo. Mientras Graf avanzaba frente al piano, el sol y las nubes modificaban la iluminación que entraba por los ventanales, en una suerte de diálogo natural con la música y el paso de la tarde.

Enrique Graf en el Teatro Colón
Enrique Graf en el Teatro Colón | Crédito: Ph: Néstor Grassi

La sala estaba llena y el silencio del público apenas se interrumpía por el crujido de la madera del piso o alguna tos aislada. En esa escena, que parece conservar algo de otro siglo, el Teatro Colón mantiene viva la posibilidad de reunirse alrededor de un piano para escuchar música académica en un ámbito de dimensiones íntimas.

El repertorio comenzó con la Sonata para piano n.º 11 en la mayor, K. 331, de Wolfgang Amadeus Mozart, una obra reconocida por incluir la célebre Marcha Turca. Luego, Graf abordó las Diez variaciones sobre un Ländler de Schubert, op. 35, del compositor estadounidense Lee Hoiby, y ofreció una interpretación de la monumental Sonata en si menor, de Franz Liszt.

Enrique Graf en el Teatro Colón
Enrique Graf en el Teatro Colón | Crédito: Ph: Néstor Grassi

La selección permitió recorrer distintos universos musicales y acercarse a las posibilidades expresivas del piano, desde la escritura de Mozart hasta la intensidad y las exigencias técnicas de Liszt. Graf imprimió a la sonata de este último una lectura personal, en una presentación que encontró en el Salón Dorado un marco especialmente adecuado.

Enrique Graf, una trayectoria internacional

Radicado en Estados Unidos, Enrique Graf es uno de los pianistas uruguayos con mayor reconocimiento internacional. A lo largo de su carrera se presentó en escenarios de prestigio como el Carnegie Hall, el Kennedy Center y el Lincoln Center, en Estados Unidos, y St Martin-in-the-Fields, en Londres. También participó en festivales de Europa y América.

Enrique Graf en el Teatro Colón
Enrique Graf en el Teatro Colón | Crédito: Ph.: Néstor Grassi

Su proyección internacional tomó impulso después de obtener el primer premio en el Concurso Internacional de Piano William Kapell. Antes había ganado los concursos nacionales de piano en Uruguay, distinciones que le permitieron acceder a una beca completa del Conservatorio Peabody y de la Organización de los Estados Americanos para estudiar con el pianista y pedagogo estadounidense Leon Fleisher.

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Graf también desarrolló una importante actividad como solista junto a orquestas de distintos países. En la Argentina actuó con agrupaciones de Rosario, Córdoba, Tucumán y Mendoza, además de presentarse con destacadas formaciones sinfónicas de Sudamérica, Norteamérica y Europa.

Enrique Graf en el Teatro Colón
Enrique Graf en el Teatro Colón | Crédito: Ph.: Néstor Grassi

A su actividad como intérprete se suma la creación del Festival Internacional de Colonia, un encuentro multidisciplinario dedicado a las artes que tiene como sede la histórica ciudad uruguaya de Colonia del Sacramento. Su discografía incluye grabaciones de repertorio para piano solo y música de cámara, además de trabajos junto a orquestas y conjuntos de renombre internacional.

Su presentación en el Teatro Colón reunió esa trayectoria con un programa de grandes compositores y una sala que, por su escala y sus características, permitió recuperar una forma cercana de escuchar el piano. Durante el concierto, la música y la luz cambiante del Salón Dorado construyeron una escena singular dentro de la programación cultural porteña.

cp

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