El economista Fernando Camusso, director de Rafaela Capital, advirtió que la Argentina enfrenta un escenario financiero delicado por las necesidades de financiamiento pendientes, el aumento del riesgo país y la creciente dolarización de los ahorristas. Según su análisis, el Gobierno todavía necesita conseguir alrededor de US$10.000 millones para cerrar su programa financiero, en un contexto internacional que podría sumar nuevas fuentes de volatilidad.
Durante una entrevista en Canal E, Camusso también puso el foco en las elecciones de medio término en Estados Unidos y en la posibilidad de que se modifiquen los respaldos financieros de la administración de Donald Trump. “No creemos que vaya a haber un salto cambiario en Argentina producto de esto, pero sí aumenta la volatilidad que tenemos incorporada”, explicó.
“El riesgo país te empieza a quitar poder de fuego”
Para el economista, una eventual derrota republicana podría generar incertidumbre sobre los mecanismos de asistencia financiera que espera el equipo económico argentino. Recordó que la última presentación de Furiase mostró compromisos y respaldos por unos US$75.000 millones, de los cuales aproximadamente US$20.000 millones estarían vinculados con instrumentos de apoyo previstos para el próximo año.
Camusso advirtió que el mercado ya comenzó a reflejar parte de esa incertidumbre. “Vos pasaste de 600 puntos a casi 800, 787 en un mes. Le metiste 180 puntos básicos”, señaló sobre la evolución del riesgo país.
El problema, según explicó, es que ese incremento encarece el financiamiento y limita las posibilidades de emisión de deuda. “El primer problema es que vos no podés salir a emitir ni ahora y probablemente vas a estar complicado el año que viene”, sostuvo. En ese escenario, remarcó que todavía faltan unos US$10.000 millones para completar el programa financiero, aunque algunas estimaciones ubican esa necesidad por encima de ese monto.
“Me parece que tenemos o podemos tener un problema en la medida que esto realmente se materialice”, advirtió.
La compra de dólares supera la acumulación de reservas
Otro de los puntos que destacó fue la diferencia entre las divisas que consigue acumular el Banco Central y las que demandan los ahorristas argentinos. Según detalló, la autoridad monetaria compró casi US$17.000 millones durante el año, pero los argentinos adquirieron más de US$20.000 millones hasta septiembre.
Camusso estimó que, hacia fin de año, las compras netas de dólares por parte del sector privado podrían alcanzar los US$27.000 millones. Si las reservas crecieran hasta los US$20.000 millones, quedaría una diferencia negativa de unos US$7.000 millones.
“Sería lógico que haya un nivel de dolarización directamente para quien puede”, explicó. También recordó que las empresas todavía enfrentan restricciones para acceder libremente al mercado cambiario, por lo que parte de la cobertura se canaliza mediante instrumentos financieros.
En ese sentido, mencionó los bonos dollar linked y los títulos duales que ofrecen cobertura frente a distintas variables. “Lo que no te llevás por dólar billete, te lo llevás por pesos. Para el caso, básicamente es un pasivo contingente para el Tesoro Nacional”, señaló.
El atraso cambiario y los límites de la política monetaria
Camusso también cuestionó la evolución del tipo de cambio frente a la inflación. Indicó que el dólar oficial había subido aproximadamente un 6% en el año, mientras que la inflación acumulada rondaba el 24%. Además, mencionó las proyecciones del mercado, que ubicaban el tipo de cambio en torno a los $1.580 para noviembre y cerca de $1.615 para diciembre.
“Esos ajustes te van limando. Si no tenés bien armadas las coberturas, por ejemplo en empresas, te van limando márgenes”, advirtió.
Por último, planteó que la acumulación de reservas debe analizarse junto con el nivel de actividad y el crédito. “Vos vas a necesitar comprar reservas sí o sí. Ahora, ¿contra qué lo estás comprando?”, preguntó. Y concluyó que el sesgo contractivo de la política monetaria puede mantenerse durante el próximo año y reducir todavía más los márgenes de maniobra del sector privado.










