La crecida del río Paraná genera complicaciones para los productores ganaderos de Santa Fe, que deben trasladar sus animales desde las islas hacia zonas más altas y seguras. En este contexto, este medio se comunicó con Berardo Vignatti, presidente de la Confederación de Asociaciones Rurales de Santa Fe (CARSFE), quien describió el escenario y destacó que hubo tareas previas para intentar reducir el impacto de la inundación.
“Sí, la verdad que, a ver, una situación compleja para nuestra actividad, si bien es algo que ya se preveía y se estaba trabajando para esto”, explicó Berardo Vignatti.
Las autoridades mantuvieron reuniones para resolver los problemas de las localidades afectadas
Asimismo, detalló que, antes de la inundación, mantuvieron encuentros con representantes del sector y autoridades provinciales: “Un mes antes de esta inundación nosotros tuvimos una reunión con sociedades rurales de las localidades afectadas junto al Ministerio de Infraestructura, junto a su ministro, bueno, puntualmente por este tema, cómo afrontar este trabajo que se viene llevando a lo largo de este año en la provincia como para tratar de prever esta situación”.
Vignatti explicó que la provincia puede sufrir las consecuencias del avance del agua por dos vías. “O sea, a Santa Fe la puede afectar de dos maneras, una sobre el río Paraná con su crecida y la otra sobre el centro norte de la provincia por el tema de las lluvias”, planteó.
Sobre la evolución del río, agregó: “En este caso, bueno, vino hasta el momento una crecida importante del río Paraná que se sigue acentuando cada vez más y bueno, pero se logró dar de forma ordenada, creemos nosotros, comparado a lo que fueron otros años, por cómo se desarrolló”.
Cómo se dio el traslado de la hacienda
El traslado de la hacienda continúa condicionado por el ritmo de la crecida y la disponibilidad de recursos para movilizar a los animales. En este sentido, el entrevistado explicó que existen islas con distintas alturas y que el aumento repentino del agua generó dificultades operativas.
“La crecida del río que se dio a principios de octubre o mediados de octubre, puntualmente, que agarró de forma repentina, fue la que generó ese momento, fue el que generó, por así decirlo, un cuello botella donde obviamente todos los recursos que están disponibles y toda la preparación a veces se hace insuficiente para tratar de sacar la cantidad de animales de una forma tan repentina, de forma tan rápida”, afirmó.
Aunque gran parte de la hacienda ya fue evacuada, advirtió que el río continúa creciendo. “Hoy diría que más del 70-80% de los animales ya están fuera de las islas”, sostuvo.










