El economista, Alejandro Barros, analizó para Canal E el impacto de las elecciones en Estados Unidos sobre los mercados y señaló que la economía argentina necesita recuperar el financiamiento a las empresas y el consumo.
Alejandro Barros analizó la situación financiera de Argentina y puso el foco en las dificultades que enfrentan las pequeñas y medianas empresas para acceder al crédito. “En las últimas dos semanas, por lo menos, el mercado argentino está muy golpeado”, afirmó.
Crisis en el sector productivo argentino
Al referirse a los anuncios del ministro de Economía, Luis Caputo, destacó que hubo un reconocimiento de los problemas que atraviesa el sector productivo, aunque advirtió que todavía falta avanzar con medidas concretas: “Tenemos un problema serio de PyMEs cerrando, mucha gente en la calle. Reconoció la falta de crédito”.
Para Barros, el financiamiento resulta fundamental para impulsar la producción y reducir los costos de las empresas. “El crédito es importante porque te hace un efecto aplazo, pero te hace una reducción de costo variable”, explicó.
Sin embargo, remarcó que el acceso al financiamiento permanece estancado: “Yo siempre pongo mucho énfasis en el tema del crédito, sino muy estancado desde el mediano del año pasado en el tema del crédito”.
Falta mucho tiempo para que el RIGI impacte en la economía argentina
Al analizar las inversiones anunciadas bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), el economista advirtió que sus efectos no serán inmediatos. “Bueno, el mercado creo que está mirando muy adentro de Argentina. Y bien, ayer el ministro habló mucho de los RIGI, pero los RIGI no se están notando demasiado. O sea, van a tardar un tiempo en materializarse los cientos, mil millones de dólares prometidos”, sostuvo.
También cuestionó que el crecimiento de determinados sectores no necesariamente se traduzca en una mejora para el conjunto de la economía: “Podés crecer en comercio exterior, podés crecer en commodities, pero qué pasa con un país que tiene casi 50 millones de habitantes, es el octavo país del mundo y no promueve un mercado interno”.









