Un colectivero de la empresa Monsa, que opera la línea 60, falleció este martes 23 de junio por Covid-19 pese a haber sido vacunado con la primera dosis. De acuerdo a los detalles, el conductor había sido inoculado y por esa razón, merced a un decreto del Gobierno nacional, había vuelto a trabajar de manera presencial.
Álvaro Pío Santillán se convirtió en el tercer trabajador de la empresa de colectivos Monsa que falleció por coronavirus desde que comenzó la pandemia. El cuerpo de delegados y trabajadores de la empresa que componen la línea 60, que une el barrio porteño de Constitución con distintos puntos del norte del conurbano bonaerense, lamentaron "la muerte del tercer chofer".
Además, agregaron que Santillán había sido licenciado por integrar grupo de riesgo. De acuerdo a sus compañeros, había vuelto al trabajo luego de ser inoculado con la primera dosis.
Según consignó el documento publicado por los representantes del gremio, el colectivero “se contagió de coronavirus y contrajo neumonía, por lo que falleció poco después en el Sanatorio Güemes”.
La respuesta de la empresa
En comunicación con PERFIL, el presidente de Monsa, Marcelo Pasciuto, sostuvo que hablan todos los días con los delegados y explicó que cada hora y media los colectivos se sanitizan y además son auditados por el gobierno.
"Las condiciones se cumplen bajo los protocolos establecidos por los ministerios (NdR: de Transporte y Salud). Los delegados se refieren a las dos dosis de la vacuna que el gobierno no cumplió", sostuvo el empresario sobre los reclamos.
Ante la pregunta sobre si es correcto que trabajadores de riesgo vuelvan al trabajo con una dosis de la vacuna, Pasciuto indicó que "si el gobierno lo consideró así, debe estar bien".
Malestar con un decreto del Gobierno y la empresa
En ese marco, los delegados gremiales expresaron su rechazo a una resolución conjunta de los ministerios de Transporte y Salud, publicada en abril en el Boletín Oficial, que determina que quienes "han recibido al menos la primera dosis de cualquiera de las vacunas contra el COVID-19 autorizadas en la República Argentina pueden ser convocadas a trabajar de manera presencial una vez que pasaron 14 días de la aplicación de la vacuna".
En dicha resolución, los Ministerios definen que podrán volver a la presencialidad laboral trabajadores y trabajadoras mayores de 60 años de edad, trabajadoras embarazadas y trabajadores y trabajadoras incluidos en los grupos de riesgo definidos por la autoridad sanitaria nacional.
De acuerdo a los delegados, en abril las cámaras empresarias presionaron para que dicha resolución sea emitida. Además, explican que no son escuchados por la empresa y que deben aplicar protocolos de cuidado propio mientras trabajan.
Ivermectina: afirman que "no hay evidencia que avale su uso para combatir el coronavirus"
“Los delegados y los trabajadores de Monsa línea 60 rechazan esa medida, pero hasta ahora no obtuvieron respuestas. Desde el inicio de la pandemia el personal aplicó protocolos propios, presentó denuncias, exigió que se reforzaran las medidas sanitarias y cortó puentes de forma coordinada con otras líneas para demandar su inclusión en el plan de inmunización. Pero no hubo hasta hoy respuestas satisfactorias”, publicaron los gremialistas, reclamando por mejores condiciones laborales frente a la potencia del virus.
En ese marco, afirmaron que se promueve una "política sanitaria deficiente que arriesga la salud" de los trabajadores. Finalmente, exigieron que se incluya a los trabajadores dentro del plan de vacunación y que se dispense al personal de riesgo de las tareas presenciales.
GI/FF






