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La reputación que nos parió

La reputación que nos parió
Del gobierno. “Veamos con qué players contamos para espantar la desconfianza”.
Hoy 01:09

Riesgo país. Tasa que te cobran por encima de la que pedís. Cada 100 puntos, un 1% más de interés. Uruguay, 84 puntos. Chile, 104. Paraguay 122. Bolivia, 522. Argentina, 800. Tres default en los últimos veinte años. Dejamos de pagar en 2001. Aplausos para Rodríguez Saa, que duró una semana pero sigue cobrando. En 2014, pagadios a los extranjeros que prestaron. En 2019-20 se “reperfiló”. Suspendimos, postergamos, pateamos para adelante. Que la ponga otro. Te las mandaste todas, papi.

De antecedente a prontuario

Mentís, estafás, llorás que te vas a rehabilitar, volvés a consumir platita ajena, te la jugás, apostás, perdés. Vendés YPF, expropiás YPF, no indemnizás a los dueños porque sos el poronga más vivo de la región. Te comes un juicio, de milagro zafás. Te la haría más larga, pero ni aun así voy a poder competir con la tuya. La larga historia de excusas, consignas, reparto de culpas para cualquiera, menos para vos. Pasaste de tener antecedentes a tener prontuario.

Aparte de dejar de robar, Barrionuevo dixit, la única que queda es jurar, ante la cara de las millones de vidas arruinadas, que alguna vez vamos a cumplir con la palabra dada, los contratos firmados, como hacen los países gobernados por personas honradas. Cualquier otro juramento, dios, la patria, los santos evangelios, los pueblos originarios, el che, el vos, los compañeros, los pañuelos de colores, los grupos de wahtasapp, quedan invalidados para siempre por mero cringe. La vergüenza ajena que dan.

Veamos con qué players contamos para espantar la desconfianza. Del gobierno. Milei. La hermana. El Caputo asesor, el Caputo ministro, Patricia Bullrich, los dos Menem, Sturzenegger. Ponele un Santilli, si te parecen pocos los que deciden. Aun cuando su opinión no cuenta, es jefe de Gabinete. El Colorado viene de la época de Menem. Peronismo línea Scioli. Donde los sentás en un carguito, se quedan. No molestan. Disfrutan de estar ahí, afuera del poder nadie les daría bola.

¿Qué más hay? “Los colmillos babeantes”, la banda que los medios difunden en loop. Tienen pocos temas. Playlist corta. El rapero Kicillof resetea en su PC/PJ el álbum “Oktubre” que los Redondos publicaron en 1986. “De-regre-so-a-octu-bre-des-de octu-bre-sin-un-estan-darte-de-mi parte-te-pre-fiero-igual-inter-nacional”. Sergio Massa, el corista que por un pelo no fue gorila, pretende conquistar a los jóvenes votantes con el “Twist del Mono Liso”, clásico infantil de María Elena Walsh que él cantaba con María Julia Alsogaray en los jardines militantes de la Ucede.

“¿Saben, saben lo que hizo/el famoso Mono Liso?/a la orilla de una zanja/cazó viva una naranja”. La exprimida Cristina se pasea de la sala al comedor. “No me tires con cuchillo/tírame con tenedor”, pide. En su versión de campaña electoral, “el valiente cazador/ordenó a su comitiva/que se la guardaran viva/en el refrigerador”. El que asoma la carita atrás, en el flyer de promoción es Máximo, el plomo de la banda.

En dos horas estamos pidiendo asilo en Japón.

Subtotal. Nueve del gobierno, Por ahí se te pega alguno más de los ofendidos, escondidos, despedidos. La banda de los cuatro. Gobernadores presentables, no Insfran, no Quintela. Senadores, diputados, sin patitos en la cabeza. Dos por uno, Bregman- Del Caño, los Passaglia de San Nicolás. Hasta ahí. No, no, Tapia-Toviggino-Faroni, no. Olvidate. Si revolvés la mafia, rebuscás en la fortuna de dirigentes gremiales, empresarios coimeros, testaferros, narcos, los que se ocultan en contenedores de basura, el riesgo país sube a la estratósfera. En dos horas estamos pidiendo asilo en Japón.

También hay decentes que no se chorean la de los trabajadores, ni la pública, de los que pagan impuestos. Son los menos, pero hay. Tampoco hacen falta tantos para garantizar que esta vez es verdad. La nuestra, la de la tribuna, por ahora es putear, insultar, distraer, Que no lean, vean, escuchen a los posibles candidatos cuando todavía falta un año. Si se enteran, nadie pone un mango más acá hasta que se sepa quién queda vivo. Es la que toca.

La recalcada reputación que nos parió.

*Escritor y periodista.

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