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Literatura, sexo y revolución

Hablemos de películas, una vez más. (Pero no, no de los Oscar, por favor. Ni de Quentin Tarantino ni de Pedro Almodóvar, que después de su rol en la transmisión del otro día descendieron varios escalones en mi escala de estima personal. Porque a pesar de haberme propuesto evitar cualquier título que fuera a tener algo que ver con la ceremonia, y por diversas razones, terminé sufriendo dolores de estómago tanto con la que fue elegida como mejor película como con la que recibió el premio a la mejor película extranjera.

24-08-2026 | 08:48

Hablemos de películas, una vez más. (Pero no, no de los Oscar, por favor. Ni de QuentinTarantino ni de Pedro Almodóvar, que después de su rol en la transmisión del otro día descendieronvarios escalones en mi escala de estima personal. Porque a pesar de haberme propuesto evitarcualquier título que fuera a tener algo que ver con la ceremonia, y por diversas razones, terminésufriendo dolores de estómago tanto con la que fue elegida como mejor película como con la querecibió el premio a la mejor película extranjera. Si quieren una recomendación, aunque nofervorosa, vayan a ver a Jeff Bridges en Corazón rebelde. Sigamos).
Santiago Loza nació en Córdoba en 1971. También dramaturgo y director teatral, en 2003dirigió una película oscura y misteriosa, una historia de amor sutil y asfixiante llamada Extraño,con Julio Chávez y Valeria Bertuccelli. Ahora acaba de estrenar en el MALBA un documental sobre elpoeta, escritor y militante político Néstor Perlongher, Rosa patria, centrado en su participacióndentro del Frente de Liberación Homosexual (FLH), una organización que suele ser relegada a la horade revisar la historia de las agrupaciones revolucionarias de la década del 70 (y cuando se larecuerda, tan sólo se menciona el episodio en que los Montoneros, que la habían aceptado como unmal menor, le quitan su apoyo en un acto público mientras entonan los delicados versos: “Nosomos putos/no somos faloperos/somos soldados de las FAR y Montoneros”).

La película de Loza va de menor a mayor, y de lo cómico a lo trágico, a través de una serie detestimonios de antiguos compañeros, familiares y amigos de Perlongher (entre los que se cuentanArturo Carrera, Rodolfo Fogwill, Fernando Noy, Osvaldo Baigorria y Juan José Sebreli), quecomienzan hablando sobre las escasas virtudes físicas (“era horrible”, “parecíauna señora vieja”) del poeta. Perlongher nació en Avellaneda en 1949, estudió literatura ysociología, fue un personaje central en la historia del FLH, cayó preso antes del golpe de 1976, sefue a vivir a Brasil donde fue profesor y elaboró su tesis sobre prostitución masculina, pasó unatemporada en París (donde enfermó de sida) y murió en San Pablo en 1992. Pocos años después, en1997, la editorial Seix Barral publicó lo que había hecho mientras tanto, y que era lo que mejorhacía: escribir poemas. El libro se llama Poemas completos, e incluye desde el libroAustria-Hungría (publicado en 1980 por el sello editorial que dirigía Fogwill) hasta sus últimostextos; pasando, claro, por el que tal vez sea su poema más famoso, Cadáveres (y aquellos versos:“En lo preciso de esta ausencia/En lo que raya esa palabra/En su divina presencia/Comandante,en su raya/Hay cadáveres”).

Perlongher firmaba algunos textos como Rosa Luxemburgo, de ahí el título del documental de Loza,que acompaña la biografía del poeta desde sus reivindicaciones revolucionarias (“Amar y vivirlibremente en un país liberado”) hasta los años en que recuerda esas aventuras con nostalgiay pudor (“Qué locos estábamos”). Paradójicamente, Perlongher no aparece nunca enimagen, salvo en viejas fotos, y la mirada del espectador es guiada varias veces por desvíos nosiempre interesantes. Pero Loza salda al menos, con este filme, una deuda: rescatar, antes de quesea tarde, la memoria de los participantes de una agrupación política tan fugaz y (a la vez)vanguardista como el FLH.

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