Mire si será grave la crisis que hasta yo tuve que empezar a trabajar", bromea el principalsaudita Al Salid Ben Talal, que posee una fortuna de U$S4.000 millones invertida en Estados Unidos,Asia y Europa. Esa boutade refleja claramente el desconcierto de los magnates del mundo frente al impacto quetuvo la crisis en la cúspide de la pirámide finaciera: en 17 meses de recesión, sus fortunas seredujeron entre un 20% y 90%.
En algunos casos, el golpe fue brutal, como le ocurrió al ruso Oleg Deripaska, que en 2008ocupaba el noveno puesto en el ranking de la revista Fortune con una fortuna de U$S28.600 millones. En poco más de un año, el poderoso rey delaluminio perdió U$S25.000 millones y sus industrias consiguieron sobrevivir, hasta ahora, gracias ala subvenciones acordadas por el gobierno de Rusia, de la mano de su primer ministro, VladimirPutin, y su presidente, Dimitri Medvedev.
La revista Forbes, por su parte, asegura que los 100 hombres más ricos de Rusia "cayeron más de70%" y en total "perdieron U$S142.000". Pero los efectos turbulentos de la crisis no afectaronsolamente a los bolsillos de los magnates rusos. Los tres millonarios que ocupan los primerospuestos del podio también sufrieron una enorme hemorragia de su fortuna: el patrimonio de BillGates se redujo de U$S58.000 a U$S40.000.
En tanto, el gurú de las finanzas Warren Buffet perdió U$S25.000 millones auque conservaU$S37.000 millones y el mexicano Carlos Slim pasó de U$S60.000 a U$S35.000 millones. "Los grandespotentados se empobrecieron como le sucedió a todo el mundo", concluye la publicación. Uno de losmás afectados fue el multimillonario indio Lakshimi Mittal. La pérdida financiera que sufrió en2008 hizo tambalear todo su imperio siderúrgico.




