En la Bolsa de Comercio de Buenos Aires se celebró este martes 5 de septiembre la 18° edición de la entrega de los Premios Fortuna a las Mayores y Mejores Empresas. Durante el destacado evento que reunió a reconocidas personas del mundo de los negocios, funcionarios, dirigentes de todo el arco político y personalidades de la cultura. el empresario Javier Madanes Quintanilla fue galardonado con el Premio a la Trayectoria Empresarial y remarcó la importancia de seguir apostando por la educación y la inversión en la actividad privada.
El reconocido ingeniero industrial fue premiado en el marco de la decimo octava edición de los Premios Fortuna y le dedicó palabras especiales de agradecimiento al fundador de la editorial Perfil, Jorge Fontevecchia.
"Muchas gracias Jorge por esta caricia, en una época en donde hemos dedicado demasiado tiempo a debates ideológicos, más que a lo que nos corresponde, que es la creación y la distribución de la riqueza", afirmó Javier Madanes Quintanilla cuando recibió el reconocimiento.
También agradeció a todos aquellos que lo acompañan "tanto en el trabajo como en el descanso, bancándose los malos humores que lamentablemente alguien me tiene que bancar".
"Por sobre todas las cosas, gracias a la buena gente de nuestro país, la absoluta mayoría de nuestra sociedad...", advirtió el Presidente de Aluar Aluminio Argentino S.A.I.C.
"El malo no es malo porque sí, es malo producto de su propia ignorancia o de nuestra falta de compromiso en algunos casos en no poder revertirlo", explicó el emprendedor y a continuación resaltó el valor de la educación y la inversión en nuestro país.

El compromiso de educar e invertir, según Madanes Quintanilla
"Nuestro compromiso para con la sociedad debe ser el educar. Desde algún lugar tenemos que estar vinculados con ese proceso", puntualizó el ingeniero industrial.
En cuanto al compromiso para con la actividad privada, Javier Madanes Quintanilla manifestó la necesidad de "investir bajo cualquier circunstancia".
"No debemos de entrar en un círculo vicioso que a veces es producto de nuestra propia desesperanza. Porque ese círculo vicioso inevitablemente nos lleva a olvidar los liderazgos sanos y darle cabida a los falsos mesianismos", concluyó el empresario galardonado
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