En una declaración que sorprendió, el expresidente brasileño Jair Bolsonaro, en prisión por intento de golpe de Estado, afirmó que es “momento de unión y no de buscar culpables”, después de que su hijo Flávio perdiera las elecciones frente al presidente Lula da Silva y desconociera los resultados.
Los comentarios del exmandatario se conocieron a través de su esposa, Michelle Bolsonaro, quien los transmitió en las redes sociales. “Vivimos tiempos difíciles. Necesitamos reflexionar y, solo después, actuar”, apuntó la mujer, citando a su marido, que está inhabilitado para utilizar redes sociales.
En otro comentario transmitido por Michelle, Jair negó las insistentes versiones sobre una ruptura de la derecha y evitó responsabilizar a aliados por la derrota, como circulaba en el entorno interno.
Al expresidente brasileño, afirma Michelle, le “entristecen” las informaciones que “pregonan la división” y señalan “injustamente a supuestos culpables”. Jair, remarca, guarda “mucho respeto, cariño y gratitud” hacia personas que han sido blanco de descalificaciones por parte de aliados cercanos al hijo en los últimos días. Se refería al diputado ultraderechista Nikolas Ferreira (que fue clave en la campaña de Flávio), y el gobernador de San Pablo, Tarcísio de Freitas, catapultado como nueva figura de la derecha moderada.
No hay que olvidarse que Michelle fue uno de los nombres que sonaron con fuerza como una eventual compañera de fórmula presidencial en una candidatura que podría haber sido liderada por Tarcísio. Pero a último momento el propio Jair Bolsonaro eligió a su hijo para ser candidato.
Las causas contra Flávio. El senador, que huyó a Estados Unidos tras perder el balotaje enfrenta varias investigaciones judiciales en Brasil, y está apuntado por el juez de la Corte Suprema Alexandre de Moraes, considerado un enemigo por el bolsonarismo.
El Máximo Tribunal abrió una investigación policial por presunto lavado de dinero sobre Flávio Bolsonaro y el abogado Willer Tomaz. La policía sospecha que ambos eran socios en empresas y que el senador tenía acceso pleno a una cuenta bancaria de una de ellas.
Tomaz se instaló en EE.UU. tras ser blanco en agosto de un operativo por un escándalo de descuentos ilegales en las jubilaciones. Unos 9 millones de beneficiarios sufrieron algún cobro indebido, en un fraude que suma miles de millones de reales.
En esta causa también están vinculados un hermano de Lula, José Ferreira da Silva, directivo del sindicato que más fondos ilícitos captó del esquema, y uno de los hijos del mandatario, “Lulinha”, por facilitar las maniobras.
La otra causa contra Flávio tiene que ver con la película biográfica sobre su padre, llamada “Dark Horse”. En mayo, el sitio Intercept Brasil reveló audios en los que Flávio negociaba unos 24 millones de dólares para financiar la película con el banquero Daniel Vorcaro, preso por fraude.





