El gobierno del presidente español José Luis Rodríguez Zapatero sufrió su primer revés: en laselecciones legislativas, si bien el socialismo ganó en el País Vasco, fue derrotado en Galicia,donde dominó el Partido Popular (PP) del conservador Mariano Rajoy.
Por primera vez en 30 años, la región vasca, que alberga a 2,2 millones dehabitantes, dio el triunfo a un gobierno no-nacionalista. El Partido Socialista Español (PSE)obtuvo 24 bancas sobre un total de 75 , liderados por Patxi López, quien se perfila para ser el próximo Gobernador vasco (cargotambién conocido como "lehendakari").
"Me siento legitimado para liderar el cambio", anunció López desde Bilbao, con esperanzas de disputarle el poder al actual gobierno tripartito. El socialismo deberá aliarsecon el PP, que consiguió 13 legisladores en la región para hacerle frente al nacionalismo.
El Partido Nacionalista Vasco (PNV), liderado por el gobernador Juan José Ibarrexte, obtuvo30 bancas, pero perdió poder: sus aliados electorales, Eusko Alkartasuna y la Izquierda Unida,obtuvieron apenas tres bancas en total, por lo que la alianza ya tiene mayoría absoluta.
Las elecciones en el País Vasco también fueron históricas porque por primera vez en tres décadas no pudo presentarse ninguna sigla del entorno deETA: el Tribunal Supremo español anuló las candidaturas de Askatasuna y D3M. La izquierdaradical llamó al voto nulo, que alcanzó casi el 9% de los sufragios.
En Galicia, el socialismo sufrió la primer derrota de la era Zapatero. El PartidoPopular obtuvo la mayoría absoluta de las bancas, a pesar de las sospechas de corrupción quepesaban sobre varios de sus dirigentes, y le quitó el dominio a la coalición de nacionalistas ysocialistas que gobierna desde 2005.
De la mano de Alberto Núñez Feijoo, el PP conquistó el 47 por ciento de los votos y consiguió 39 legisladores , uno más que los necesarios para la mayoría absoluta. De esta forma, los conservadores vuelven al poder en un territorio que dominaron durante 16 añosininterrumpidos (Manuel Fraga gobernó el ejecutivo entre 1989 y 2005), donde viven 2,8millones de personas.
El Partido Socialista de Galicia (PSG), liderado por el -hasta ahora- jefe de gobierno,Emilio Pérez Touriño, tuvo el 29,9% de los votos y perdió un legislador respecto de las eleccionesanteriores: se quedó con 24. Sus aliados, el Bloque Nacionalista Galego (BNG) también cedió unlugar y mantuvo 12 bancas. La coalición del PSG y el BNG había llegado al poder en 2005, al desalojar al PP.
El próximo 7 de marzo se conocerá el escrutinio definitivo, ya que todavía falta contar losvotos de los 335.000 gallegos que pueden votar en el exterior, de los cuales un 65% vive en paísesde América Latina. Sin embargo, estos votos representan el 13% del electorado y no modifican elresultado en forma substancial.
La derrota del socialismo en Galicia implica un "voto castigo" hacia la gestión delpresidente José Luis Rodríguez Zapatero, por su manejo de la economía mientras España vive una de las peores crisis de su historia.
Fuente: DPA.




