El escritor y licenciado en Comunicación Social Ariel Idez presentó Modus Operandi en Ronda de Escritores (RDEsc), el ciclo conducido por Osvaldo Quiroga por +Perfil. El libro reúne ocho cuentos largos que el autor fue publicando a lo largo de diez años y que reflejan distintas etapas de su escritura, atravesadas por sus lecturas e influencias.
Idez describió su poética a partir de un cruce entre distintas tradiciones de la literatura argentina, con la narrativa y la experimentación como ejes. En ese recorrido, destacó la influencia de Jorge Luis Borges, la línea asociada a Roberto Arlt y la literatura de la década del 70, especialmente la experiencia de la revista Literal.
Una poética entre Borges, Arlt y la experimentación
Al referirse a su escritura, Idez explicó que el libro reúne cuentos con distintas búsquedas, producto de los cambios que experimentó a lo largo de una década. "Creo que mi poética está atravesada por ese cruce entre lo borgiano y lo arltiano", planteó, al señalar que ambas tradiciones funcionan como referencias centrales dentro de la literatura argentina.
El autor también destacó su interés por la literatura de los años 70 y por la revista Literal, una publicación de vanguardia en la que participaron Osvaldo Lamborghini, Germán García y Luis Guzmán. Esa zona literaria, sostuvo, le interesa por el modo en que combina la narración con la experimentación formal.
En esa línea, Idez consideró que muchos de los cuentos de Modus Operandi tienen una dimensión narrativa, aunque no se limitan a desarrollar una historia. "No se conforman, diría, únicamente con contar una historia", señaló sobre las búsquedas que atraviesan el libro.
Ocho cuentos con personajes y situaciones diferentes
A diferencia de su libro anterior, que estaba organizado a partir de una lógica de presentación y tenía una estructura más homogénea, Modus Operandi reúne relatos con premisas diversas. Cada cuento propone un universo propio y se vincula con distintas influencias literarias.
Entre los personajes aparece un artista plástico situado en la década del 60 que utiliza la carne como materia de su obra y que, según describió Idez, va llevando cada vez más lejos sus intervenciones. También hay un empleado de un albergue transitorio que se enamora de una clienta a la que conoce de otro ambiente, pero a quien no puede ver directamente debido a un vidrio polarizado.
Otro de los relatos presenta a un periodista cuya expareja está ahora en pareja con un tenista que disputa la final de Roland Garros. El personaje se encuentra bajo sospecha y busca una manera de intervenir en esa situación.
La literatura como compendio de influencias
El libro también incluye un cuento centrado en una reunión de consorcio caótica, en la que los vecinos discuten reformas para un edificio. Para escribirlo, Idez señaló que tuvo presente a E. B. Ward, a quien mencionó como una referencia para esa historia.








