La derrota electoral de Donald Trump puede tener consecuencias directas para el gobierno de Javier Milei, tanto por el menor margen que tendría Estados Unidos para ofrecer un nuevo respaldo financiero como por el impacto político sobre uno de sus principales aliados internacionales. En diálogo con Fernando Meaños para Ronda de Economistas (RDEco), por +Perfil, Miguel Ponce y Emiliano Libman analizaron cómo el resultado electoral estadounidense modifica las expectativas del mercado argentino.
El interrogante central es si el secretario del Tesoro, Scott Bessent, podría repetir una intervención como la de 2025. Para Ponce, el escenario cambió: “Hoy, a mi juicio, no sólo no lo puede hacer, sino que ya muchos parlamentarios y los demócratas han presentado denuncias de algunas operaciones muy curiosas que se realizaron en el marco de ese préstamo”.
El mercado ya no cuenta con el mismo respaldo de Bessent
Ponce sostuvo que el contexto político estadounidense es diferente y que las investigaciones sobre las operaciones financieras anteriores podrían limitar la capacidad de Bessent para intervenir nuevamente. Aunque consideró que Trump todavía podría tomar una decisión de asistencia, advirtió que el funcionario del Tesoro quedaría expuesto a cuestionamientos.
Libman coincidió en que el respaldo de Washington fue determinante para las expectativas electorales del oficialismo argentino. “La ayuda de Bessent le permitió a Milei ganar las elecciones, yo creo que le hizo ganar las elecciones”, afirmó. Y recordó el título de una nota que había publicado un año antes: “Bessent o Perón”, en referencia al peso que podía tener esa asistencia en el resultado electoral.
Según Libman, la menor disponibilidad de ese apoyo aumenta las posibilidades de una derrota de Milei. “El hecho de que Bessent no tenga las manos tan libres como para ayudar implica que es más probable que Milei pierda las elecciones”, sostuvo.
El riesgo país refleja las dudas sobre el programa económico
Para Libman, el aumento del riesgo país no responde solamente a la incertidumbre política internacional. “El riesgo país sube porque el programa económico de Milei no está funcionando, los mercados se dieron cuenta”, afirmó. A su entender, los inversores también observan que varios aliados internacionales del Presidente atraviesan retrocesos políticos.
El economista aclaró que no necesariamente espera un incumplimiento de los próximos vencimientos de deuda. “Yo creo que va a cobrar, salvo que venga un gobierno que decida”, dijo, y agregó que los dólares para pagar probablemente aparezcan. Sin embargo, señaló que los tenedores de bonos buscan evitar cualquier riesgo y que el respaldo de Bessent funcionaba como una garantía que les permitía estar más tranquilos.
Menos inversiones y un costo por la alineación internacional
Ponce también advirtió que la derrota de Trump podría ralentizar proyectos de inversión que la Argentina espera atraer desde Estados Unidos. Aunque no anticipó grandes cambios inmediatos en la política comercial, mencionó que el acuerdo bilateral continúa en debate parlamentario y que sectores empresarios estadounidenses reclaman su aprobación.
El economista vinculó ese escenario con la decisión del Gobierno de alinearse políticamente con Trump y Benjamin Netanyahu. “Esta no es una buena noticia”, sostuvo, y cuestionó que la Argentina haya privilegiado esa identificación por encima de una estrategia diplomática más amplia.
“Siempre fue, me parece en Argentina, un lema desideologizar nuestros vínculos diplomáticos para no perjudicar nuestros vínculos comerciales y económicos”, planteó Ponce. Para el economista, atar la política exterior a dirigentes particulares puede convertirse en un problema cuando esos mismos referentes pierden poder o atraviesan derrotas electorales.








