Sergio Massa aspira a poner en marcha la herramienta que no pudo hacer su antecesora, Silvina Batakis: que los ministerios no puedan gastar a cuenta, que lo hagan solo hasta el tope de lo recaudado. También tiene en agenda otra decisión ríspida: congelar los ingresos de personal al Estado.
Al mismo tiempo, el kirchnerismo pone la primera piedra en el camino de austeridad fiscal de Massa. Dos senadores K, Juliana Di Tullio y José Mayans, presentaron un proyecto para crear un refuerzo de ingresos de $15.000 para un millón y medio de personas sin el aval del ministerio de Economía.
JL PAR





