martes 03 de agosto de 2021
ACTUALIDAD En Europa
09-02-2021 17:40

Los discapacitados también podrán ser astronautas

La Agencia Espacial Europea convoca a discapacitados para cubrir 11 puestos de trabajo, que incluyen también la tripulación de una nave espacial.

09-02-2021 17:40

Un poco para contrarrestar las críticas sobre la discriminación de personas y otro tanto para no quedar tan rezagados con el espíritu que desde hace unos años impulsa NASA –al menos en la letra-, la Agencia espacial Europea (ESA, o ASE, por sus siglas en francés, Agence spatiale européenne) anunció que necesita cubrir 11 puestos en sus investigaciones espaciales y que entre los postulantes pueden presentarse personas con capacidades diferentes o como ellos lo anuncian “discapacitados”. 
"Representar a todas las partes de nuestra sociedad es una preocupación que nos tomamos muy en serio", expresó en un comunicado David Parker, Director de Exploración Humana y Robótica de la ESA. Y a continuación expandió el concepto “diversidad”
"La diversidad en la ESA no solo debe abordar el origen, la edad, los antecedentes o el género de nuestros astronautas, sino también quizás discapacidades físicas. Para hacer realidad este sueño, junto con el reclutamiento de astronautas, estoy lanzando el Parastronaut Faasibility (Proyecto de Viabilidad de Parastronautas) Project, una innovación cuyo momento ha llegado".
Es decir que los aspirantes a encarar una carrera espacial que no sólo contemple la investigación sino también la tripulación de naves tienen vía libre para hacerlo. 

Luego de once años sin reclutamiento de personal, ESA hace una convocatoria mientras lanza en paralelo un programa para evaluar las posibilidades de los "parastronautas" o astronautas con capacidades diferentes


La fecha de inscripción será entre el 31 de marzo y el 28 de mayo de este año. Sólo se tendrán en cuenta las solicitudes de admisión enviadas a través del portal web de ESA, en la pestaña “Career”
El 29 de mayo, comenzará un pormenorizado proceso de selección que contempla seis etapas y finalizará recién en octubre de 2022.
“Europa está ocupando su lugar en el corazón de la exploración espacial. Para llegar más lejos de lo que hemos hecho antes, necesitamos mirar más ancho que nunca”, amplió David Parker.
La ESA está integrada por 22 naciones europeas y Canadá, como estado asociado. Nació en junio de 1975 y su sede central se encuentra en París, ya que Francia es el mayor aportante económico del organismo, seguido por Alemania. 
En 1973, la NASA ya había firmado el Acta de Rehabilitación que comprometía al organismo estadounidense a adaptarse a los requerimientos de empleados o aspirantes a empleos en la actividad espacial que, por “limitaciones físicas o mentales” requirieran una adpatación “razonable” por parte del organismo.
Para la NASA era “razonable” disponer de publicaciones en lengua Braille, contar con intérpretes de lengua de señas y remover barreras físicas en baños y cafeterías, por ejemplo. 
En simultáneo, NASA lanzaba el programa PAS (Personal Assistance Services) que ofrecía ayuda a personas con dificultades para ciertas habilidades de la vida cotidiana (comer solos, ir al baño, etc). Sin embargo, al margen de este "gran" gesto, la Agencia dejaba en claro que “el individuo debía ser capaz de desarrollar las funciones esenciales de su trabajo”. 
La letra chica del PAS dejó sin contento a muchos y los años les dieron la razón. 

 

Astronautas ciegos


La presencia de un ciego entre la tripulación de una nave espacial puede salvar vidas”, sentenció Sheri Wells-Jensen, especialista en astrobiología y discapacidades, en un trabajo publicado en 1918 que dejó pensando a varios. 
Para justificar sus dichos citó el caso del incendio de 1997 a bordo de la estación espacial rusa MIR, cuando el personal debió luchar por salvar la nave y su pellejo mientras el humo negro lo invadía todo hasta enceguecerlos. “Un astronauta ciego no sentiría la náusea que provoca la falta de un horizonte visual ni se desorientaría por el paisaje profundamente intimidante de las caminatas espaciales.

De igual manera, habría pocos motivos para preocuparse por el daño que la micro-gravedad causa en la visión a medida que los fluidos se acumulan en los ojos, distorsionando los globos oculares y en algunos casos presionando el nervio óptico. Desde luego, el ciego también pierde masa muscular y está expuesto a los más elevados niveles de radiación. Un elevada descompresión accidental mataría al astronauta ciego y al vidente por igual”, se explayó la especialista de Bowling Green State University.

 

Astronautas sordos


En 1961, cuando la NASA aún no tenía la menor idea de cómo afectaría al cuerpo humano una travesía fuera de la atmósfera, la Marina de EE.UU reclutó a once voluntarios para un exigente experimento de casi una década. Todas las pruebas estuvieron comandadas en Florida por el Dr. Ashton Graybiel, miembro de la Escuela de Medicina Aérea de la Marina de Estados Unidos.
Uno de los tests consistía en permanecer 12 días dentro de un cuarto que rotaba constantemente. Otro, navegar en el mar tumultuoso de Nueva Escocia durante una tormenta. Los alumnos sortearon la prueba airosamente mientras jugaban a las cartas, a la par que los investigadores se marearon hasta necesitar Dramamine. A un grupo especial se los encerró en una nave especial diseñada para simular gravedad cero –la llamaban “cometa-vómito” y resultó ser la favorita de varios.
Aunque los 11 voluntarios aprobaron todos los tests nunca irían al espacio. En realidad, los reclutaron por la misma razón que entonces les impediría ir: eran sordos.

 

Mujeres, ¿las débiles?


Christina Koch es la mujer que más tiempo permaneció en el espacio: 328 días ininterrumpidos, superando al record anterior de otra estadounidense, Peggy Whitson, que había estado 288 días en la Estación Espacial Internacional. 
Estas misiones extendidas permiten a los investigadores observar los efectos que las estadías prolongadas tienen en la tripulación, una información muy valiosa para el Proyecto Artemisa, que planea regresar a la Luna en 1924, con una misión tripulada al menos por una mujer. Y luego, preparar la exploración humana en Marte.
Todos los países que participan en la carrera espacial dieron por sentado desde el principio que poder viajar fuera de la atmósfera requiere un durísimo entrenamiento físico y mental
Se necesitan los astronautas más fuertes, más inteligentes y a la vez quienes mejor se adapten a los imprevistos. 
Scott Kelly fue el astronauta masculino que más días contínuos permaneció en la Estación Espacial Internacional: 340. "No sé si necesariamente tenga que ver con ser introvertido o extrovertido, pero definitivamente tienes que sentirte cómodo siendo tu propio entretenimiento. No es para todos", dijo a la prensa cuando regresó en 2020. 
Sin embargo, la fuerza y la inteligencia pueden asumir distintos formatos. Y si el concepto es dar con gente maleable que se adapte a mundos inapropiados, tal vez sea una fantástica idea buscarlos entre las personas con habilidades diferentes, acostumbrados a navegar cada día en un mar de adversidades