Ahorristas argentinos vuelven al banco, pero no por mucho tiempo
El presidente Javier Milei ha logrado convencer a los argentinos de volver a poner sus ahorros en los bancos. Pero convencerlos de mantenerlo mucho tiempo está resultando difícil.
El presidente Javier Milei ha logrado convencer a los argentinos de volver a poner sus ahorros en los bancos. Pero convencerlos de mantenerlo mucho tiempo está resultando difícil.
Los depósitos a plazo en pesos del sector privado —incluidos individuos y empresas— crecen 45,1% interanual, mientras que los depósitos en dólares se encuentran en su nivel más alto desde 2001, y ambas categorías superan una inflación anual del 34%. Es un logro significativo en un país donde los ahorristas suelen guardar su dinero debajo del colchón.
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Sin embargo, el plazo de esos ahorros se está acortando: los argentinos mantienen apenas alrededor del 4% de sus depósitos en pesos en vencimientos superiores a 90 días, aproximadamente la mitad que un año atrás. Ese acortamiento se está convirtiendo en una restricción clave para los bancos que buscan expandir el crédito de más largo plazo. Con cerca del 95% del fondeo bancario venciendo dentro de los próximos tres meses, las entidades tienen poco margen para otorgar préstamos a horizontes mucho más extensos.
“No hay demasiado apetito por los plazos fijos de muy largo plazo en Argentina”, dijo Juan Carlos Barboza, jefe de research de Banco Mariva SA en Buenos Aires. “No es fácil ir largo con un plazo fijo porque no tenés la liquidez que podés conseguir con los bonos”.
Ese descalce se está convirtiendo en un obstáculo más amplio para la recuperación que busca Milei, mientras el Gobierno intenta estimular el crédito para reactivar la actividad económica y la contratación. El Banco Central está inyectando más liquidez en el sistema financiero argentino en un esfuerzo por mantener bajas las tasas, después de que los costos de financiamiento se dispararan el año pasado para contener una venta masiva de pesos.
Sin embargo, desde que asumió, el crédito en pesos al sector privado apenas aumentó en relación con el producto interno bruto, mientras que el fondeo de corto plazo limita la capacidad de los bancos para financiar inversiones y otros gastos de mayor duración.
Eso importa en un momento en que el crecimiento sigue siendo desigual y el empleo se debilita de cara a las elecciones de 2027. Argentina perdió alrededor de 241.000 empleos asalariados privados desde que Milei asumió, lo que vuelve cada vez más importante, tanto para la economía como para sus perspectivas de reelección, que el Gobierno logre transformar la estabilización en crédito, inversión y puestos de trabajo.
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El giro hacia depósitos de más corto plazo también muestra que, si bien la confianza en el sistema financiero mejoró bajo Milei, los ahorristas siguen siendo reacios a inmovilizar su dinero durante períodos prolongados en un país con una larga historia de inflación, devaluaciones y cambios abruptos de política económica. Después de que los plazos se alargaran durante la primera mitad del mandato de Milei, en los últimos meses los ahorros parecen haber vuelto a quedar condicionados por una renovada incertidumbre sobre la fortaleza política del presidente.
Los plazos de los depósitos se alargaron en momentos en que los argentinos tuvieron más confianza en la estabilidad cambiaria y podían obtener rendimientos atractivos manteniéndose en pesos —una dinámica que se observó en 2024 y comienzos de 2025 y que ahora se revirtió.
Grupo Financiero Galicia, Banco Macro SA y Banco Santander SA ofrecen depósitos a plazo más largos en pesos con rendimientos inferiores a las expectativas de inflación para vencimientos comparables, lo que podría dejar a los ahorristas con retornos reales negativos.
De cara al ciclo electoral del próximo año, la persistente incertidumbre sobre la estabilidad del peso y las perspectivas de reelección de Milei da a los depositantes más motivos para mantenerse en plazos cortos. Cuando los inversores sospechan que la moneda puede debilitarse, tienden a evitar inmovilizar su dinero durante meses, ya que una depreciación puede borrar rápidamente el rendimiento adicional de un depósito de mayor plazo.
“Si la gente se asusta ante la incertidumbre electoral y eso da lugar a una mayor dolarización de los ahorros, vamos a tener una salida de depósitos y una suba de tasas, y todo eso va a tener impacto en la oferta de crédito”, dijo Fernando Baer, economista jefe de la consultora local Quantum Finanzas.
“Terapia de Shock” es una columna semanal de análisis enfocada en finanzas y mercados en Argentina.