El plan económico de Kast amenaza con los esfuerzos por equilibrar las cuentas
El presidente de Chile y el ministro de Hacienda afirmaron que la reducción de impuestos incluida en el proyecto de ley marco y la simplificación de los trámites burocráticos estimularían el crecimiento económico, impulsarían los ingresos fiscales y ayudarían a cerrar el déficit fiscal en cuatro años. Sin embargo, el informe financiero elaborado por la Oficina de Presupuestos, cuenta una historia diferente.
El nuevo gobierno de Chile presentó el miércoles ante el Congreso su proyecto de ley económica clave, mientras que la Oficina de Presupuestos prevé que este deteriorará las finanzas públicas a lo largo de los cuatro años de mandato de la administración.
El presidente José Antonio Kast y el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, afirmaron que la reducción de impuestos incluida en el proyecto de ley marco y la simplificación de los trámites burocráticos estimularían el crecimiento económico, impulsarían los ingresos fiscales y ayudarían a cerrar el déficit fiscal en cuatro años. Sin embargo, el informe financiero que acompaña a la legislación de 121 páginas, elaborado por la Oficina de Presupuestos, cuenta una historia diferente.
Muro de seguridad y austeridad, las primeras medidas de Kast
El impacto neto de estas medidas sobre los ingresos del gobierno será negativo durante al menos cinco años tras su entrada en vigor, incluso si impulsan el crecimiento, según el informe de 45 páginas. La reducción de los ingresos alcanzaría los 1,6 billones de pesos (US$1.800 millones) en 2028, calculada a partir de las estimaciones del Ministerio de Hacienda de que las medidas elevarían el producto interno bruto en un 8,2% a lo largo de 10 años.
Austeridad fiscal
La austeridad fiscal es una piedra angular del programa de gobierno de Kast. El presidente conservador afirmó la semana pasada que Chile no podía seguir acumulando deuda al ritmo actual. Durante su campaña electoral, prometió recortes de gasto por valor de US$6.000 millones en sus primeros 18 meses en el cargo, de los cuales US$3.000 millones se materializarían en 2026. Desde que asumió el cargo, ha ordenado a la mayoría de los ministerios recortar el gasto en un 3%.
“La reforma por sí sola no ayuda al ajuste fiscal, por lo menos no durante el gobierno de Kast, y por el contrario, añade un factor de riesgo, en caso de que el crecimiento no responda”, dijo Felipe Hernández de Bloomberg Economics. “Esto implica que el ajuste fiscal en realidad vendrá del recorte de gastos que anunció el gobierno hace unas semanas. Lo que en realidad se haga efectivo de ese recorte, será definitivo para el futuro de las cuentas fiscales”
El gobierno anterior registró un déficit fiscal del 2,8% del producto interno bruto en 2025, muy por encima del objetivo del 1,7%, y sin cumplir su meta por tercer año consecutivo.
Excluyendo cualquier crecimiento económico que pudiera derivarse de las medidas, el efecto neto en las finanzas públicas sería aún peor, con déficits previstos hasta el vigésimo quinto año tras la implementación. En 2026, las medidas darían lugar a una reducción de los ingresos de 838.000 millones de pesos, que ascendería a 2,8 billones en 2050.
Las medidas con mayor impacto fiscal serían la reducción gradual del impuesto de sociedades del 27% al 23%.
Y el informe llega en un momento de debilitamiento, no de fortalecimiento, del crecimiento. La economía se contrajo un 0,3% interanual en febrero, mientras que la producción de cobre, la principal exportación del país, cayó a su nivel más bajo en casi nueve años. Y eso fue antes de la guerra en Irán, que podría frenar aún más la actividad.