Alerta por radiación extrema: el índice UV alcanzará niveles críticos en gran parte del país y piden extremar cuidados
Consultá cómo estará el índice de rayos ultravioletas en tu zona. Las precauciones que hay que tomar para cuidar la salud.
Para la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano este lunes 2 de febrero se pronostica un índice UV máximo de 11, categorizado como "extremadamente alto". Se recomienda evitar la exposición directa al sol entre las 10 y las 16 para prevenir daños.
En el resto del país, el Servicio Meteorológico Nacional advierte niveles extremos en el norte y Cuyo, mientras que en la Patagonia serán muy altos. Las condiciones de cielo despejado elevarán el riesgo en casi todo el territorio.
Qué es el índice UV y por qué es importante para la salud
El índice ultravioleta (IUV) es una medida estándar internacional que describe la intensidad de la radiación solar ultravioleta que alcanza la superficie terrestre. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), este indicador se utiliza para informar a la población sobre el riesgo de daño que la exposición al sol puede causar en la piel y los ojos, permitiendo tomar medidas de protección adecuadas según la intensidad del día.
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Rayos UV
Los niveles del índice UV se dividen en categorías: bajo (1-2), moderado (3-5), alto (6-7), muy alto (8-10) y extremadamente alto (11 o más). Conocer este valor es fundamental para la salud pública, ya que permite anticipar cuándo la radiación es más peligrosa, especialmente durante los meses de verano, y así reducir la incidencia de patologías dermatológicas y oculares crónicas.
El peligro de los rayos ultravioletas del sol para la salud
La exposición prolongada y sin protección a los rayos UV es la causa principal de daños graves en la salud. De acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la radiación puede provocar quemaduras solares dolorosas a corto plazo y, con el paso de los años, causar un envejecimiento prematuro de la piel (fotoenvejecimiento) y un aumento significativo en el riesgo de desarrollar diferentes tipos de cáncer de piel.
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Además de los efectos cutáneos, los rayos UV pueden causar daños oculares severos, como cataratas y pterigión (crecimiento de tejido en la conjuntiva). La OMS destaca que los niños y adolescentes son particularmente vulnerables, ya que su piel es más delgada y la exposición acumulativa durante las primeras etapas de la vida es un factor determinante en el desarrollo de enfermedades graves en la edad adulta.
Para protegerse de estos riesgos, los organismos internacionales recomiendan el uso de protector solar de amplio espectro con un factor (FPS) de 30 o superior, aplicado generosamente 20 minutos antes de la exposición y reaplicado cada dos horas. Asimismo, es vital buscar la sombra en las horas de mayor incidencia y utilizar barreras físicas como sombreros de ala ancha, ropa de trama cerrada y anteojos con filtro UV certificado.
Complementariamente, se aconseja mantener una hidratación constante y prestar especial atención a la protección de los menores de un año, quienes no deben ser expuestos al sol directo bajo ninguna circunstancia. La prevención y la consulta periódica al dermatólogo son las herramientas más eficaces para mitigar el impacto nocivo de la radiación solar en la población.