VERANO 2026

El índice UV alcanzará niveles muy altos hoy 28 de febrero: alerta por riesgos para la salud en gran parte del país

Consultá cómo estará el índice de rayos ultravioletas en tu zona y qué precauciones tomar para proteger la piel y los ojos.

La exposición excesiva a los rayos UV, tanto UVA como UVB, es la principal causa de cáncer de piel, incluyendo el melanoma Foto: Freepik

La Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano registrarán hoy un índice UV máximo de 8,0, clasificado como “muy alto”. Esto implica que la exposición al sol sin protección por apenas 15–20 minutos puede generar quemaduras.

Ahora, en provincias del norte y centro, como Formosa, Santiago del Estero y Córdoba, los valores podrían trepar hasta 11, lo que se considera “extremo”. Para ponerlo en perspectiva, este nivel equivale a la radiación que se registra en lugares cercanos al ecuador en pleno mediodía. En la región patagónica, el índice será más moderado, entre 3 y 5, aunque las personas con piel sensible también deben tomar precauciones.

Según datos del SMN, los picos de radiación UV en Argentina durante el verano suelen ocurrir entre las 11 y las 15 horas. Febrero se ubica entre los meses de mayor riesgo porque la intensidad solar sigue alta y las jornadas aún son largas.

Qué es el índice UV y por qué importa

El Índice de Radiación Ultravioleta (IUV) es un indicador internacional que mide la intensidad de los rayos UV que llegan a la superficie terrestre. La OMS señala que la escala comienza en 0 y no tiene límite superior: cada aumento de unidad eleva exponencialmente el riesgo de daño en piel y ojos.

La radiación UV depende de la hora del día, la latitud, la estación, la nubosidad y la altitud. Curiosamente, en ciudades situadas a más de 500 metros sobre el nivel del mar, la radiación puede ser hasta un 10% más intensa. Conocer el IUV permite adoptar medidas preventivas inmediatas: desde usar ropa adecuada hasta planificar actividades al aire libre fuera de las horas de mayor riesgo.

Riesgos del sol para la salud

La exposición excesiva a los rayos UV es el principal factor de riesgo para el cáncer de piel. La OPS advierte que incluso una sola quemadura solar intensa durante la infancia puede duplicar el riesgo de melanoma en la adultez. Además, el sol acelera el envejecimiento de la piel: un estudio de la Universidad de Melbourne (Australia) indica que hasta un 80% de los signos visibles de envejecimiento cutáneo están asociados a la radiación UV.

Los ojos también sufren daños severos. La exposición prolongada aumenta el riesgo de cataratas, la principal causa de ceguera en el mundo según la OMS. El pterigión, que se observa con mayor frecuencia en personas que viven cerca del ecuador o en altura, es otro efecto directo de la radiación. Incluso la inmunidad puede verse afectada: estudios muestran que la radiación UV puede reducir la respuesta del sistema inmunológico frente a virus y bacterias.

Cómo protegerse y aprovechar la información del IUV

Para minimizar riesgos, la OMS recomienda evitar la exposición solar directa entre las 10:00 y las 16:00 horas, buscar sombra y usar protección física: sombreros de ala ancha, ropa de trama cerrada y anteojos con filtro UV certificado.

El protector solar debe ser de amplio espectro (UVA y UVB) con FPS 30 o superior, aplicarse 20 minutos antes de salir y reaplicarse cada dos horas o tras nadar o sudar. Como dato interesante, investigaciones recientes señalan que la cantidad promedio de protector solar que las personas aplican es apenas la mitad de la necesaria para protegerse correctamente.

Además, especialistas recuerdan que incluso los días nublados pueden registrar hasta un 80% de radiación UV, por lo que la protección nunca debe descuidarse. Otro dato a tener en cuenta: superficies como arena, cemento o nieve reflejan los rayos UV y aumentan la exposición, lo que explica por qué algunas personas se queman más rápido en la playa o en la montaña.