Razones críticas

A 85 segundos del fin del mundo

Conflictos regionales. La guerra entre Rusia y Ucrania. Foto: AFP

El 27 de enero de 2026, el Bulletin of the Atomic Scientists, de 21 páginas, emitió una advertencia escalofriante: el Reloj del Juicio Final se ha fijado a 85 segundos para la medianoche, el punto más cercano a la catástrofe nuclear como jamás haya estado.

Este informe fue fundado en 1945 por científicos de la Universidad de Chicago, incluidos Albert Einstein y J. Robert Oppenheimer. Dos años después, en 1947, crearon el Reloj del Juicio Final utilizando el imaginario del apocalipsis (medianoche) y el idioma de una explosión nuclear (cuenta regresiva a cero) para comunicar las amenazas a la humanidad y al planeta. Este reloj es ajustado anualmente en consulta con una Junta de Patrocinadores que incluye a ocho premios Nobel.

La decisión de colocar el reloj a 85 segundos se debe sobre todo a la falta de un liderazgo global pacífico y al colapso de los acuerdos internacionales multilaterales, lo que ha acelerado una competencia de grandes potencias donde “el ganador se lo lleva todo”. 

El Boletín identifica varias razones críticas por las cuales el riesgo de una guerra nuclear ha alcanzado niveles sin precedentes:

*Escalada de conflictos regionales. Durante 2025, tres conflictos regionales involucraron a potencias nucleares. La guerra entre Rusia y Ucrania presentó tácticas desestabilizadoras y alusiones rusas al uso de armas nucleares. Además, un conflicto entre India y Pakistán estalló en mayo con ataques de drones y misiles, acompañado de un peligroso discurso atómico. Finalmente, ataques aéreos de Israel y Estados Unidos contra instalaciones nucleares iraníes han dejado en duda si Irán perseguirá ahora armas nucleares de manera encubierta.

*Una nueva carrera armamentista. La competencia entre grandes potencias se ha convertido en una carrera armamentista total. China está aumentando su número de ojivas nucleares, mientras que Estados Unidos, Rusia y China modernizan sus sistemas de entrega. Estados Unidos planea desplegar un nuevo sistema de defensa antimisiles, el Golden Dome, que incluirá interceptores espaciales.

*Colapso del control de armas. El tratado New Start, el último acuerdo importante que limita las armas nucleares estratégicas de EE.UU. y Rusia, está a punto de expirar sin un reemplazo. Esto pone fin a casi sesenta años de esfuerzos para restringir la competencia nuclear. Además, existe la preocupación de que la administración de EE.UU. considere reanudar las pruebas nucleares explosivas.

*El factor de la inteligencia artificial. La integración de la IA en los sectores de defensa de Estados Unidos, Rusia y China, especialmente en los sistemas de comando y control nuclear, plantea nuevos peligros de escalada accidental o errores de cálculo.

Pero, el Bulletin enfatiza que es posible retroceder del borde del abismo mediante acciones concretas y urgentes:

*Diálogo entre superpotencias. Estados Unidos y Rusia deben reanudar el diálogo sobre la limitación de sus arsenales nucleares. Aquí se insta a que acuerden adherirse a los límites centrales del New Start y realicen un intercambio de datos como señal de buena fe.

*Frenar la desestabilización tecnológica. Todos los Estados con armas nucleares deben evitar inversiones desestabilizadoras en defensa antimisiles y observar la moratoria existente sobre pruebas nucleares explosivas.

*Regulación de la IA militar. Es crucial que Estados Unidos, Rusia y China participen en diálogos multilaterales para establecer directrices significativas sobre la incorporación de la inteligencia artificial en sus ejércitos, específicamente en los sistemas de comando y control nuclear.

*Gestión de crisis. Los países nucleares deben abrir canales de comunicación para conocer las doctrinas de cada uno y asegurar mecanismos de prevención y gestión de crisis para evitar malentendidos sin retorno.

La publicación concluye que la situación actual es insostenible y que los ciudadanos deben exigir que sus líderes asuman la responsabilidad de alejar al mundo del borde del desastre.

*Profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad de Buenos Aires y la Universidad Austral.