Defensora de Género

Lula, Trump y Milei en la Asamblea General de ONU

Crítica de milei a la ONU. “Permitieron el ingreso al Consejo de DDHH a dictaduras sangrientas como Cuba y Venezuela. Foto: Cedoc

Esta semana en la Asamblea General de Naciones Unidas se reunieron todos los presidentes y primeros ministros y allí se escucharon las posiciones de cada país. Como es ya habitual, Brasil inauguró las presentaciones. El presidente brasileño Ignacio Lula da Silva, hizo un discurso que abarcó aspectos y la posición de su país sobre la situación mundial y luego se refirió específicamente a su nación. 

En la primera parte criticó muy explícitamente la conducta de Estados Unidos frente a Irán, Gaza y Ucrania, así como la de su aliado, el presidente de Israel y otros, responsabilizándolo de la inflación mundial y del impacto negativo en todos los países del mundo. En cuanto a la situación en Brasil, se refirió específicamente a las elecciones que se realizarán próximamente, señalando cómo la interferencia de Estados Unidos y otros países es inadmisible. Y prometió seguir luchando, no solo por la democracia en su país, sino también en el resto de los países de la región. Reclamó la necesidad de permitir se regularice la elección libre en Venezuela y acabe la persecución de Cuba, entre otros. El discurso de Lula fue muy aplaudido e incluso en algunos momentos ovacionado.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, este año se dedicó a enumerar detalladamente sus acciones en este segundo mandato. Recorrió todos los temas de su gestión y sin pudor elogio sus acciones. No escatimó insultos y agravios para quienes no piensan como él y fue muy crítico de la Corte Penal Internacional. Alabó su conducta en Venezuela con la captura del presidente Maduro, a quien denostó. Las referencias a los éxitos económicos y la grandeza que significan para su país fueron una muletilla reiterada. No faltó la referencia a Cuba, lo que motivó que la delegación de ese país se retirara de la sala. Hizo una referencia a la primera dama a quien identifico en el público y alabó su participación en una sesión sobre seguridad en ONU, algo nunca mencionado antes por ningún presidente.  

Pero Trump rompió todas las reglas de la diplomacia y no se privó de castigar a países, colegas e instituciones. Entre sus éxitos agregó la buena relación que su gobierno creó con Dinamarca y Groenlandia como un modelo de “colaboración”. Sus palabras no se detuvieron en hablar de los países de la región, excepto en los casos ya mencionados y alguna referencia general. 

Sin embargo, tuvo una reunión con los gobiernos de la región que integran la alianza del Escudo de las Américas. Los presidentes de Argentina, Chile, Perú, Bolivia, Ecuador, Colombia y otros que lo integran. En la reunión también participó Marco Rubio, Scott Bessent y el asesor de Seguridad Nacional. Trump les expresó el respaldo de su gobierno y les reconoció la labor que están realizando, en medio de aplausos. Pero solo estuvo 15 minutos y no la media hora programada.   

Algo que me llamó la atención fue que muchos que hablaron antes y después de Trump expresaron su apoyo al gobierno de Estados Unidos.

Milei habló el miércoles a la mañana y su discurso, como era de esperar, se centró en el tema Malvinas. En ese sentido, aclaró que la cuestión de Malvinas no es una cuestión solo entre el Reino Unido y Argentina. Llamó al Reino Unido a dialogar a fin de encontrar una solución pacífica y sobre la explotación de los recursos naturales. Recordó que la ONU se comprometió a hacer respetar el derecho internacional, a defender la soberanía de las naciones y ofrecer un foro para resolver el conflicto. Pero denunció que decidió “mirar para otro lado”, mencionó la falta de interés de ONU y agregó “no nos vamos a sentar a esperar que la ONU actúe, vamos a tomar cartas en el asunto”. Reforzó el alineamiento de su gobierno con los Estados Unidos e Israel. En ese sentido dijo que “la ONU fracasó en cumplir lo que debía hacer” y le reclamó que apoyó a dictaduras sangrientas y organizaciones terroristas, sin dar más detalles. 

Además, le reclamó por el rol que tuvo durante la pandemia y dijo: “Forzaron un encierro y generaron un genocidio”. También indicó que el proyecto Sea Lion es para extraer petróleo en la plataforma continental argentina con licencias británicas, que denunció, son ilegales. A continuación, repasó sus éxitos económicos, pero luego volvió sobre la crítica a ONU; llegó a decir es una organización inútil disfrazada de burocracia e insistió: “Miró para otro lado con la causa de Malvinas, que para nosotros es una causa nacional”. 

En resumen, si bien se centró en la situación de Malvinas, aprovechó para criticar a la ONU, sumándose a la posición de Trump. Estas diferentes posiciones son interesantes porque estamos frente a una propuesta de reforma de la ONU y la elección de un o una nueva Secretaria General; estos dos aspectos son un trasfondo que tiñen está Asamblea General en una interesante puja de poder entre los Estados miembros.