TRAGEDIA GRIEGA

Germán Baralle, presidente de Atenas: “No hay tiempo para lamentos; hoy toca levantarse, una vez más”

Tres veces campeón como jugador en la época dorada del club de barrio General Bustos, 'La Chancha' se reconoce como “máximo responsable” del descenso a la Liga Argentina y relativiza la posible compra de una plaza para sostener al equipo en la Liga Nacional.

DISTINTOS TONOS DE VERDE. Germán Baralle, el actual presidente de Atenas, ganó tres títulos como jugador en la época dorada de ‘El Griego’. Foto: CEDOC PERFIL

“La única lucha que se pierde es la que se abandona”. La primera definición de Germán Baralle aflora sin pregunta previa. La célebre frase de Ernesto ‘Che’ Guevara, escrita adentro de una pelota de básquet, forma parte de la imagen del WhatsApp del presidente de la Asociación Deportiva Atenas. “Más allá de que el club funciona con distintos estamentos, yo soy la máxima autoridad y el descenso es absoluta responsabilidad mía”, asegura -ya en diálogo con PERFIL CÓRDOBA- el ex base ateniense, que integró los planteles campeones de Liga Nacional 1990, Liga Nacional 1991/1992 y Sudamericano 1993, en la época dorada de ‘El Griego’.

“Estamos todos golpeados, cabizbajos, realmente no lo esperábamos”, admite ‘La Chancha” sobre el ánimo dominante en la entidad de barrio General Bustos, luego de la segunda caída a la Liga Argentina en el término de tres años. “Obviamente que es difícil procesar esto, ya que se habían hecho todos los esfuerzos para mejorar y hacer un buen torneo”, asegura.

“Al final de la serie regular se dio un inesperado cuádruple empate -Atenas, San Lorenzo, Unión y Platense- y nos tocó a nosotros jugar los Playout por diferencia de puntos. La definición con Argentino de Junín arrancó bien, pero el segundo partido de local marcó la serie y de visitantes no pudimos robar un juego para forzar un quinto en Córdoba. Se peleó hasta el final, los jugadores dejaron todo, pero no pudo ser”, puntualiza.

A la hora de analizar las causas de la debacle deportiva, Baralle sostiene: “La temporada no fue fácil. Hubo cambios de entrenadores -Gustavo Peirone, Mario Milanesio y José Luis Pisani-, corte de jugadores y lesiones. Así y todo, el desenlace fue sorprendente. Cuando se definió la llave de Playout, mucha gente decía que era raro vernos en ese lugar. Pero ya está. Ahora toca salir adelante, redoblar esfuerzos y corregir las cosas que no se hicieron bien, con el aprendizaje que ello conlleva”, sostiene el directivo.

VIAJE A LO INESPERADO. Atenas completo la fase regular con 13 triunfos y 23 derrotas, y perdió 3-1 la serie de Playout con Argentino de Junín. /// CEDOC PERFIL

El nuevo escenario

“Son todos rumores, trascendidos”, afirma Baralle sobre una posible compra de plaza para continuar en la Liga Nacional. “Al rato de que habíamos perdido la serie en Junín, ya estaba dando vueltas eso, pero no hay nada. Obras Sanitarias ya anunció que cederá su lugar, porque tiene complicaciones económicas, y hay otros clubes que están en una situación similar. Pero hay plazos reglamentarios y también está la disposición de que, en principio, un equipo descendido no puede comprar una plaza, ya que se da prioridad a los de Liga Argentina”, destaca el titular ateniense.

“Si no hay oferentes, recién ahí podría abrirse el juego para Atenas, aunque no es algo que estemos evaluando”, subraya. Y añade: “Nuestra idea es empezar a trabajar de inmediato en un ‘Plan Retorno’, como lo hicimos en la temporada 2023/2024. Aquella vez nos caímos, nos levantamos, hicimos el esfuerzo y logramos el objetivo. Hoy nos toca reinventarnos de nuevo y tratar de armar el mejor equipo para competir y poder volver cuanto antes a la máxima categoría. No hay otra manera”.

Por lo pronto, ‘El Griego’ tendrá un largo receso de cinco meses sin competencia, ya que el inicio de la Liga Argentina 2026/2027 está previsto para octubre próximo. “Nos queda seguir pagando a los jugadores que tienen contrato hasta el final del campeonato, pero los extranjeros (los estadounidenses Nakye Sanders y Danjel Purifoy) ya cobraron hasta el último partido y quedaron desvinculados del club. Hoy estamos al día con todos los gastos y no le debemos un peso a nadie”, destaca. “La idea es arrancar la pretemporada un mes y medio antes del inicio del campeonato, con el nuevo plantel y el nuevo cuerpo técnicos ya definidos”, precisa.

“Tal vez tengamos algunos viajes más largos, como Jujuy, Salta o Chaco, pero también están los equipos de Litoral y los otros cordobeses (Barrio Parque, Hindú, Bochas Sport Club de Colonia Caroya y San Martín de San Francisco), así que los gastos de logística serán más o menos los mismos”, anticipa Baralle. Sobre la cuestión presupuestaria, el directivo señala: “Atenas no escapa a la realidad económica de nuestro país y de todos los clubes de básquetbol que compiten a nivel nacional. Se hace durísimo conseguir ingresos y, en ese contexto, salir hechos con los gastos ya es un éxito para nosotros”. “Hoy contamos con alrededor de 500 socios, un promedio de 700 personas por partido de local, 30 sponsors y un convenio con una empresa para la organización de espectáculos y eventos. También recibimos apoyo del gobierno, aunque no tanto como en otra época; es lógico que así sea, ya que existen otras prioridades para las arcas públicas”.

FÓRMULA PRESIDENCIAL. Felipe Lábaque y Germán Baralle, los dos principales dirigentes de la Asociación Deportiva Atenas. /// CEDOC PERFIL

-¿Cómo se explica que Atenas, el equipo más ganador de la Liga Nacional de Básquetbol, haya descendido dos veces en tres años?

-Es parte de los vaivenes del deporte y de la historia de las instituciones. Atenas tuvo la suerte de vivir una época brillante, en la que coincidieron grandes jugadores, grandes entrenadores y grandes dirigentes; se juntaron todos esos ‘monstruos’ y llevaron al club a lo más alto. Eso se mantuvo durante varios años y después llegó una etapa con más altibajos, donde se destaca la obtención de la Liga 2009/2010, y luego otra más complicada, que coincidió con la decisión de destinar un porcentaje de los ingresos para construir el nuevo estadio. Eso llevó dos décadas, pero fue un acierto, ya que hoy no podríamos jugar en el Polideportivo Cerutti, porque su estructura quedó fuera de la reglamentación. Son oscilaciones lógicas en la vida de cualquier entidad. Atenas hizo historia y logró construir una mística y una grandeza, pero sigue siendo un club de barrio, una familia.

-Como hombre del club, ¿qué representa en lo personal este momento de Atenas?

-Comprendo el enojo y el malestar del hincha, porque yo siento lo mismo. Y está bien que esos sentimientos se expresen, porque nos va a permitir a los dirigentes hacer una autocrítica y tratar de cambiar las cosas. Nada de lo que se hizo fue con la intención de perjudicar al club, eso está claro. Me hago cargo y estaré como siempre trabajando en el club. Lo hice como integrante de la comisión de mini-básquet, vendiendo panchos y gaseosas en los partidos, cuando estuve a cargo de las inferiores y los juveniles y en mi etapa de director deportivo, y lo seguiré haciendo como presidente. No hay tiempo para lamentos; ahora toca levantarse, una vez más.