RADICALISMO AL PALO

La UCR entra en ebullición: De Loredo, Mestre y la tercera vía aceleran la pulseada rumbo a 2027

Mientras De Loredo sigue recorriendo el interior, su núcleo de poder activa un armado territorial con perfil halcón en Capital. Mestre empuja un acuerdo programático opositor y la tercera vía rechaza alianzas con el PJ y Milei.

La pata política de De Loredo hizo pie en Capital Foto: cedoc

La UCR cordobesa entró en modo agite en la Capital y el interior con una disputa cada vez más visible entre el núcleo de poder de Rodrigo de Loredo, el espacio de Ramón Mestre y la “tercera vía”, aunque la oposición corre unos cuerpos más atrás en la búsqueda de posicionarse en la discusión por el liderazgo partidario y la construcción electoral para 2027.

Mientras el armado de De Loredo despliega una estrategia territorial con perfil “halcón”, el mestrismo abrió el debate por un “proyecto de provincia” y la tercera vía endureció su rechazo tanto al cordobesismo como al mileismo, aunque en el deloredismo siempre ven “al diablo metiendo la cola” por parte del PJ.

Frente a este escenario, la UCR Capital volvió a mostrar movimiento después de meses de comités a puertas cerradas. El encargado de activar esa movida fue el jefe del bloque en la Unicameral, Matías Gvozdenovich, socio político de De Loredo y uno de los dirigentes que empieza a tallar en la interna radical.

Durante la última semana, el halcón radical recorrió las seccionales de la Capital con reuniones de la militancia, mensajes de fuerte tono opositor contra el PJ y un claro armado deloredista. El operativo comenzó en la seccional novena, bastión político de Miguel Nicolás, y continuó por las seccionales sexta, octava, cuarta y séptima. La hoja de ruta sigue hasta completar las 14 seccionales.

“Necesitamos activarnos, volver a salir puerta a puerta. Tenemos que reconstruir esta provincia en la que el peronismo ha destrozado el tejido social”, lanzó Gvozdenovich durante una de las reuniones partidarias.

El movimiento deloredista no pasó inadvertido dentro de la UCR. De hecho, el “Ruso” comenzó a darle forma a una pata capitalina alineada con De Loredo, en paralelo con las recorridas que el exdiputado nacional viene realizando por el interior. Esta semana desembarcará en Río Cuarto.

Asimismo, el exintendente de Arias también empezó a posicionarse en la discusión interna del partido. Como adelantó Perfil Córdoba, su nombre suena para disputar la conducción de la UCR provincial si no prospera la prórroga de mandatos y se habilita una elección interna, un reclamo impulsado por sectores opositores al liderazgo de De Loredo.

En cada encuentro con la militancia, Gvozdenovich endureció el tono contra el oficialismo provincial. “La destrucción tiene claros responsables y están todos en El Panal”, disparó en la seccional séptima, acompañado por otros legisladores que se sumaron a la movida.

Pero, sobre todo, el boina blanca bajó una definición política de alto voltaje: el candidato opositor para 2027 “tiene que ser radical”, aun en un eventual esquema de alianzas. Así arengó en la seccional cuarta, donde dejó otra frase leída en clave de respaldo explícito a De Loredo: “Esta es la seccional del próximo gobernador radical”.

Debate programático

Ante la avanzada deloredista en la ciudad, el núcleo de Mestre movió sus piezas. La UCR Capital, conducida por el mestrista Pablo Farías, organizó un encuentro en la Casa Radical para debatir sobre la coyuntura provincial y nacional.

Hubo mesas de trabajo vinculadas a reforma laboral, jubilados, Apross y financiamiento universitario. Sin embargo, el dato político de la jornada fue la presencia de Mestre con su planteo de un programa común opositor. Se trata de una batería de “puntos de acuerdo para el futuro” de Córdoba, una base programática pensada para eventuales alianzas con otros espacios opositores al PJ.

Entre las propuestas aparecen la reducción de ministerios y agencias provinciales, el alivio fiscal mediante la baja de Ingresos Brutos y la eliminación del impuesto a los Sellos, una ley de acceso a la información pública, la eliminación del fuero anticorrupción y la defensa de políticas sociales como el Paicor y el Boleto Educativo.

Al margen de esto, cerca del exintendente dejaron trascender cierto malestar por el desembarco deloredista en la Capital sin coordinación con la conducción partidaria local. “Si venís a la Capital, tenés que llamar al presidente del partido”, deslizó un dirigente mestrista.

La tercera vía

En paralelo con la tensión entre deloredistas y mestristas, la denominada “tercera vía” radical, referenciada en Luis Quiroga, Dante Rossi y Juan Jure, también comenzó a mover fichas con la intención de disputar la conducción partidaria.

El espacio reunió días atrás a dirigentes y militantes en la Casa Radical para impulsar una “renovación urgente” de la UCR provincial de cara al vencimiento de autoridades en septiembre. “Queremos construir un radicalismo moderno, participativo, con identidad y vocación de poder”, señalaron.

Queremos hacer radicalismo, no cordobesismo ni mileísmo”, fue una de las expresiones que atravesó el cónclave. Además, el espacio reafirmó su intención de disputar el control partidario proponiendo a Quiroga para encabezar el Comité Provincia, bajo la consigna de construir “un partido horizontal, sin dueños y donde las decisiones se tomen entre todos”.

De esta manera, la UCR cordobesa entra en una fase de fuerte tensión interna. Con recorridas territoriales del núcleo de poder de De Loredo, debate programático impulsado por Mestre y pulseadas por la conducción partidaria, el radicalismo ya comenzó a jugar el partido rumbo a 2027.

Alianzas bajo un programa común

El exintendente Mestre aprovechó el encuentro de la UCR Capital para fijar posición sobre el escenario político nacional y provincial, marcar diferencias con Javier Milei y enviar señales internas hacia el esquema de poder que hoy encarna De Loredo.

No tenemos nada que ver con Milei a nivel nacional. El partido tiene que construir una alternativa de oposición al Gobierno nacional”, dijo Mestre ante la militancia radical.

Sin embargo, dejó abierta la posibilidad de acuerdos provinciales amplios, incluso con el sector que representa Gabriel Bornoroni. “Podemos aliarnos con todos, incluso con sectores libertarios, pero sobre la base de un programa común”, planteó.

Así, el mestrismo buscó diferenciarse tanto de una eventual alianza sin condiciones con el poder violeta como de cualquier acercamiento al cordobesismo. “Con el PJ no vamos a hacer alianzas porque queremos reemplazarlo”, remarcó Mestre. De igual modo, dejó un mensaje hacia la interna: “Donde el partido necesite que esté, voy a estar”, en medio de la disputa de liderazgo con el deloredismo.

Por último, Mestre cuestionó la situación económica de la Provincia y advirtió sobre el peso de la deuda —casi en default— que deberá afrontar la próxima gestión. “El radicalismo tiene que tener una posición común sobre qué va a hacer ante esta situación cuando esté en el gobierno”, cerró.