SANTORAL CATÓLICO

San Hilario de Poitiers, el obispo que defendió la fe cristiana frente al poder imperial

El 13 de enero el santoral católico recuerda a San Hilario de Poitiers, obispo y Doctor de la Iglesia, firme defensor de la fe trinitaria en el siglo IV.

SANTORAL CATÓLICO Foto: IA

El 13 de enero de 2026, el santoral católico conmemora a San Hilario de Poitiers, una de las grandes figuras intelectuales y pastorales del cristianismo antiguo. Reconocido como Doctor de la Iglesia, fue un protagonista central en la defensa de la doctrina trinitaria frente a las herejías de su tiempo.

San Hilario de Poitiers: pensamiento, coraje y fidelidad doctrinal

Hilario nació a comienzos del siglo IV en la región de Poitiers, en la Galia, dentro de una familia pagana culta. Según fuentes en inglés, llegó al cristianismo tras un profundo proceso intelectual y espiritual, marcado por el estudio de las Escrituras y la reflexión filosófica.

Tras su conversión, fue elegido obispo de Poitiers por aclamación del pueblo. Textos italianos del Santi e Beati señalan que asumió el cargo en un contexto de fuertes disputas doctrinales, especialmente en torno al arrianismo, corriente que negaba la plena divinidad de Jesucristo y contaba con apoyo político imperial.

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San Hilario se convirtió en uno de los defensores más firmes del Credo de Nicea. Su oposición al arrianismo le valió el destierro a Asia Menor (hoy Turquía), donde aprovechó el exilio para profundizar sus estudios teológicos y escribir algunas de sus obras más influyentes, como De Trinitate.

Fuentes anglófonas destacan que Hilario fue uno de los primeros grandes teólogos latinos en desarrollar una reflexión sistemática sobre la Trinidad. Su pensamiento buscó unir fidelidad doctrinal y claridad intelectual, evitando simplificaciones y defendiendo la fe desde la razón y la Escritura.

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Tras regresar del exilio, continuó su labor pastoral y teológica, influyendo decisivamente en otros obispos occidentales. Su figura fue reconocida como la de un pastor valiente, dispuesto a enfrentar al poder político para preservar la integridad de la fe cristiana.

San Hilario murió hacia el año 367 y fue proclamado Doctor de la Iglesia por su aporte decisivo a la teología cristiana. Las oraciones dedicadas a él piden firmeza doctrinal, valentía para defender la verdad y profundidad en la vida espiritual.

Además de San Hilario de Poitiers, el 13 de enero el calendario recuerda a otros santos y beatos de la Iglesia primitiva. La fecha se sitúa dentro del tiempo de Navidad, prolongando la reflexión sobre la identidad de Cristo y el misterio de su encarnación.

En la Ciudad de Buenos Aires, la memoria de los grandes obispos y doctores de la Iglesia puede evocarse en la Catedral Metropolitana, donde se promueve la reflexión teológica y la fidelidad a la tradición apostólica, valores profundamente ligados al legado de San Hilario de Poitiers.